NEWELL´S: «LA BOMBONERA SE EMPEZÓ A MOVER EN EL MINUTO 120 CUANDO EMPEZAMOS A GRITAR NOSOTROS»

Barro, abrazos y lágrimas. La Lepra volvía a imponerse en una épica batalla para quedarse con un nuevo título de Primera División. El torneo 1990/91 de la elite argentina se definió entre el conjunto rojinegro de Marcelo Bielsa y el Xeneize conducido por Óscar Tabárez. Uno de los jugadores de aquél equipo, Miguel Fullana, conversó con Vermouth Deportivo recordando la proeza de los penales y el campeonato en la lluviosa jornada de un 9 de julio de 1991 en La Bombonera.

Vermouth Deportivo: Se cumplen 30 años de aquél inolvidable título ante Boca, en la Bombonera, ¿qué recuerdos te vienen a la mente?
Miguel Fullana: A 30 años del logro que pudimos ganar en la Bombonera, ese partido tan importante para nosotros, para el club, para la institución, los recuerdos cada día son más agradables. Uno va creciendo, cada vez está más tranquilo, y puede disfrutar mucho más de todo lo que consiguió. Uno siempre lo recuerda con cariño y con mucha emoción. Cada paso, cada logro, cada partido importante se siente de una manera distinta y, éste, obvio, es uno de los más importantes de mi carrera.
VD: ¿Cómo fue jugar la primera final en cancha del eterno rival (NdR: Newell´s hizo de local en Rosario Central? ¿Cambiaron los tiempos? ¿Sería viable hoy en día?
MF: No creo, hoy en día hay otras alternativas. Está la seguridad y no creo que hubieran dejado jugar en esa cancha. Se hubiera ido a jugar a Santa Fe, a algún lugar acá cerca porque hoy en día hay buenas canchas por todos lados. No había problema en elegir pero, hoy en día, no creo que se juegue en esa por la violencia y el nivel de locura en lo que se ha transformado el fútbol y el deporte en sí.
VD: ¿Cuánto valió aquél gol del «Toto» Berizzo en cancha del Canalla para ganar en la primera final?
MF: Importantísimo. Ganar, ya sea por un gol, te pone frente al rival en otra situación en estos partidos que eran de ida y vuelta. Obviamente, te pasan un montón de imágenes y tenés la certeza que vas ganando y que para que ellos te ganen necesitan meter al menos dos goles. El gol de Berizzo fue fundamental para ir, como fuimos ese grupo de valientes jugadores a definir en La Bombonera que se empezó a mover en el minuto 120 cuando empezamos a gritar nosotros.
VD: Fuiste una pieza clave en aquél equipo, le hiciste un gol a Unión de Santa Fe, ¿para vos fue el mejor equipo que te tocó integrar?
MF: El torneo que empieza con Marcelo (Bielsa) como entrenador yo empecé como titular. Después perdimos un partido como local y me sacó a mí y a dos compañeros más. Pero después fuimos a jugar a Santa Fe, difícil, era una situación complicada con el promedio, con todo, el equipo por ahí no rendía lo esperado y como íbamos empatando se aferró a eso. Creo que había sacado a un delantero y puso un defensor, me puso a mí, y yo tiré el centro del segundo gol que metió Taffarel de cabeza y, después, metí el tercer gol que me la pasó para atrás Julio Zamora. Ese también fue un logro importante y un quiebre en la historia de ese equipo. Pero hubo buenos equipos, creo que en cuanto al juego asociado que es con el que uno se identifica, el de Yudica (José) le saca una ventaja. La única diferencia es que la época de Yudica dejó un solo título pero era un equipo con jugadores extraordinarios como Basualdo, Alfaro, Martino, talento. Verlo a Balbo, verlo a Víctor Rogelio Ramos meter goles, girar y patear de cualquier lado, era impresionante, la verdad que un lujo.
VD: Aquél 9 de julio en la Bombonera, todos llenos de barro, la definición por penales, ¿te seguís emocionando cada vez que mirás nuevamente ese desenlance?
MF: Uno se emociona porque yo me crié en Newell´s. Yo vine a los 16 años, empecé a estudiar acá, viví en la pensión varios años, trabajé en el club en esa época de mandadero. Las pensiones no eran lo mismo que ahora, no se le daba tanta importancia a un montón de cuestiones como la psicológica o la alimentación así que era un sálvese quien pueda. Uno se emociona siempre, yo tengo la camiseta, tengo los trofeos, tengo el recuerdo de un grupo de jugadores, de hinchas, y de gente que nos acompañaba a todos lados y que era increíble e impresionante. Tal vez, uno como jugador no disfruta casi nada y menos en una carrera tan rápida como es el fútbol que jugás cada tres días, cada siete, y no podés disfrutar algo que ya te viene otra cosa. Sí me tocó ser parte de la historia de Newell´s en el período donde se ganaron más títulos y cosas más importantes. Ganar cinco clásicos, el partido en La Bombonera, y yo lo disfruté jugando, en el banco, a veces no entrando, pero el fútbol es un deporte de equipo donde todos son participantes. Lo bueno es que con el tiempo uno va dándole importancia a lo que genera en la gente, en el hincha genuino, todo eso es terrible.

Acerca de Marcelo Patroncini 24419 Articles
Nació en agosto de 1982. Leonino y soñador. Desde chico jugaba a ser periodista con la máquina de escribir que había en su casa. Amante del fútbol, la gastronomía y los viajes. En 2005 fundó Vermouth Deportivo junto a Fran Alí.