Uno de los líderes, Atlético Tucumán, había empatado con San Lorenzo de Almagro. La mesa estaba servida para el Lobo que de ganar en el Parque de la Independencia se posicionaba en lo más alto de la Liga Profesional. Sin embargo, la Lepra frenó al Tripero y lo derrotó con un indiscutible 2 a 0.
No le salió nada a Gimnasia y Esgrima La Plata. En un domingo donde gran parte del país quedó pendiente del Superclásico entre Boca y River, los de Néstor Gorosito viajaron a Rosario para buscar tres puntos y la punta en soledad. El que le arruinó la fiesta fue Newell´s que venía de perder cuatro de sus últimos seis contiendas.
El primer tiempo fue rojinegro por donde se lo mire. Desde los golazos hasta con la cuota de suerte. A los 11 minutos, Marcelo Esponda infló las redes con un zapatazo rasante de media distancia. Sin embargo, el mismo fue anulado por offside.
La búsqueda de Newell´s tuvo su premio acompañado por el infortunio de Gimnasia. Un rato antes de la media hora inicial, Juan Garro levantó un centro desde el costado derecho y Oscar Piris, en el afán por rechazar, la mandó en contra de su valla.
La gran frutilla del postre se vio a cinco para el entretiempo. Lo que nadie se esperaba acabó en un verdadero golazo de Djorkaeff Reasco. El ecuatoriano recibió cerca del círculo central y sacó un bombazo de casi 40 metros que voló y se incrustó contra el ángulo superior izquierdo de Rodrigo Rey.
Los problemas para el Lobo siguieron en la complementaria porque, en la primera que crearon como para descontar y quedar a tiro, el palo diestro de Lautaro Morales le negó el festejo al zurdazo de Franco Soldano. Y, para colmo, rápidamente el dueño de casa coqueteó con el tercero aunque Francisco González le perdonó la vida al Tirpero con un disparo alto.
Con todo el fútbol argentino pendiente de lo que sucedía en el «Coloso Marcelo Bielsa», la nota la dio el dueño de casa. Newell´s derrotó a Gimnasia por 2 a 0 y dejó a los de «Pipo» Gorosito sin punta en la Liga Profesional. Ahora sí, todos pueden sintonizar el Superclásico sabiendo que, de haber un ganador, quedará a dos de la cima.