El empate no fue bueno ni para Newell´s ni para Unión. El Tatengue lo ganaba bien pero se lo empataron por un penal infantil y la Lepra no convenció en el estadio Marcelo Bielsa y dejó puntos en casa. Sabores agridulces de una noche con emotivos pasajes de fútbol y una igualdad que no le gustó a ninguno. Los goles llegaron en el segundo tiempo: una contra letal y definición exquisita de Diego Zabala y la parda de penal de Mauro Guevgeozián.
Los santafesinos controlaron tácticamente la primera mitad con una presión constante a un rival que piensa en el juego por abajo. Las situaciones no abundaron pero la mayoría las generó el Tate con un remate de Diego Zabala y un cabezazo de Franco Soldano. La Lepra reaccionó y llegó en los pies de Víctor Figueroa con un disparo desviado por Nereo Fernández. La estrategia le resultó más a los hombres de Leonardo Carol Madelón aunque faltó efectividad en el arco ajeno.
Las emociones aparecieron en el complemento. Los Rojiblancos golpearon en el inicio del segundo tiempo con una contra perfecta (después de una polémica mano de un jugador visitante): encaró Claudio Aquino por izquierda, envió un centro y Soldano la deja para pasar para tres movimientos con amagos del uruguayo (ex Vélez) Diego Zabala que definió con un puntazo de derecha ante la soledad en el área chica. Los dirigidos por Chocho Llop se bloquearon como durante todo el encuentro pero el defensor del Tate Yeimar Gómez Andrade (de gran performance) se mandó un «moco» con un agarrón en zona peligrosa sobre Guevgeozián. Espinoza cobró penal y el mismo delantero marcó desde los doce pasos. El local arrinconó con más fuerza que fútbol pero el resultado no se movió.
El punto tiene gusto a poco para Newell´s y Unión. Los rosarinos decepcionaron en su propia casa y los santafesinos perdieron la chance de ganar en el Parque Independencia después de quince años. Los sabores fueron agridulces para los dos.