NEWCASTLE 1 – LIVERPOOL 3: CASI 100

Liverpool cerró su gran temporada de la mejor manera. El conjunto de Jürgen Klopp se impuso por tres a uno como visitante del Newcastle para terminar con la envidiable suma de 99 puntos. Virgil Van Dijk, Divock Origi y Sadio Mané aportaron los gritos de los Reds.

En el St. James Park, Newcastle recibía a Liverpool en el marco de la 38° y última jornada de la Premier League. Las Urracas buscaban propinarle una nueva derrota al campeón y terminar de la mejor manera; los Reds querían 3 puntos más para cerrar un campeonato de ensueño.

Iniciado el encuentro, serían los de Steve Bruce los que encuentren la ventaja cuando, al minuto,  Dwight Gayle se aprovechó de una defensa mal parada para quedar cara a cara con Alisson, derrotarlo con un toque bajo y establecer el 1-0 para los suyos.

A partir de entonces, los campeones monopolizaron la tenencia de la pelota y se volcaron a terreno contrario en busca de la paridad. Habría que esperar hasta el minuto 38 para llegar a las tablas debido a un cabezazo de Virgil Van Dijk, generando el 1-1 con el que terminaría la etapa inicial.

En el complemento, los Reds conseguirían pasar al frente sobre los 13 minutos: Divock Origi recibió en el borde del área, encaró para su pierna diestra y sacó un remate colocado que no pudo ser despejado por  Martin Dubravka, cantando el 1-2 para la visita.

El último grito de la tarde, en sintonía con la campaña, estuvo a cargo de uno de los mejores con una sensacional definición: Sadio Mané controló sobre la izquierda, encaró para quitarse una marca y sacó un disparo con la cara interna de su botín derecho, colgándola del ángulo y decretando el 1-3 definitivo.

No hubo tiempo para más, fue victoria para los de Jürgen Klopp que, con estos tres puntos, cosecharon 99 unidades y cierran una temporada inolvidable con 32 victorias, 3 empates y 3 caídas. Newcastle, por su lado, finaliza en el 13° escalón con 44.

Acerca de Lautaro Castiglioni 5483 Articles
Nació en febrero de 1996 bajo el apodo de "Laucha". En sus jóvenes años se volcó al fútbol y al basket para convertirse en un erudito del periodismo deportivo. Dueño de una pluma intachable y de una madurez envidiable. Su cable a tierra está en Pergamino.