Décima fecha de la Conferencia Este. La Major League Soccer está «on fire». En este caso, se dio la lógica en el Red Bull Arena de New Jersey, con un Philadelphia Union que no se baja de la pelea por el título y se posiciona como principal escolta de Columbus Crew (que le lleva 5 puntos). Por el lado opuesto, un elenco local cada vez más cercano a los últimos puestos de la tabla. La irregularidad y la falta de un once titular fijo, sepultan fecha tras fecha a los dirigidos por Bradley Carnell.
A pesar de la gran diferencia en cuanto a lo colectivo, la primer media hora fue más que pareja. La jerarquía en la ofensiva de los «Bulls» pesó y estuvo a punto de inclinar la balanza en el marcador. La velocidad de «Kaku» Romero Gamarra, la potencia de Daniel Royer (que se perdió una chance inmejorable a los 15 minutos, en medio del área chica), y la estabilidad de Valot y Yepes en el mediocampo, parecían imponer el juego.
Pero todo se desmoronó a los 35 minutos, Brenden Aaronson sorprendió a todos con un gol «de otro partido». El volante ofensivo yankee recibió en la medialuna del área y, como si tuviera un guante en su botín derecho, colocó el esférico en el sector derecho de Meara, que no tuvo más remedio que estirarse lo más que podía, mientras la número cinco pegaba en el palo e ingresaba inflando toda la red en su totalidad. Aaronson festejó particularmente, silenciando a un estadio semi-vacío. Los «U» se ponían arriba, y no iban a bajar.
El complemento repetía formula. A los 60, los «Bulls» eran más en lo ofensivo, y volvían a perderse un gol imposible abajo del arco. Ocho minutos más tarde, el polaco Przybyłko aumentaba la ventaja en el marcador. Una fantástica jugada colectiva iniciada por la izquierda, para más tarde derivar en un pase certero al medio, bien aprovechado por el centrodelantero del equipo visitante.
Las cifras finales llegarían de la mano del técnico, Jim Curtin. A los 76 minutos ingresó al verde césped Matthew Real. Un minuto más tarde, el estadounidense de 21 años clavaba un zurdazo devastador al segundo palo de Meara. Increíble pero «Real». El resto del cotejo fue anecdótico. Partido completamente liquidado en el majestuoso Red Bull Arena.
¿El dato? la primera vez que dos canteranos de Philadelphia Union anotan juntos en un encuentro de la Major League Soccer. Real y Aaronson, dos promesas para el club y para la liga. Los «U» se ilusionan y tienen con qué.