NEW YORK RED BULLS 0- CINCINNATI 1: JUEGO «OLÍMPICO»

De una fecha a otra, el elenco visitante salió del fondo de la tabla (última posición) para quedar a solamente tres puntos de ingresar a los play-offs. Los de Manhattan perdieron una oportunidad única de tomar distancia de sus competidores y prenderse fuertemente a las chances de jugar el reducido por el campeonato. Ahora los «Bulls» quedaron afuera de la posición deseada, masticando bronca por el gol agónico del elenco visitante.

La Major League Soccer se encuentra escribiendo historia día a día. Las jóvenes franquicias que se suman año a año acumulan rápidamente logros que quedarán para siempre en la retina de sus simpatizantes. Cincinnati, nunca había vencido a los toros rojos en el Red Bull Arena (sí en el Nippert Stadium). ¡Y de qué manera acabó lográndolo!.

Los de Ohio jugaron los 90 minutos de igual a igual ante un rival de gran envergadura como lo son los dirigidos por Bradley Carnell. La primer etapa terminó sin tantos en el marcador, pero sin dudas podría haberlo hecho. Las llegadas se repartieron igualmente para ambos equipos: de un lado, Royer y «Kaku» Romero Gamarra, del otro Jürgen Locadia y Brandon Vázquez. Pero a pesar de múltiples chances claras de gol, el sector ofensivo estuvo errático en todo sentido. Desde el último pase hasta la definición en el mano a mano, la imprecisión reinó en el ataque.

El complemento no distó mucho de la realidad que mostraron los 45 minutos iniciales, aunque los vestidos de blanco comenzaron a tomar fuerza, haciéndose cargo poco a poco del desarrollo del cotejo. Brandon Vázquez desperdició chances inmejorables frente a un David Jensen impecable, que defendía a capa y espada el cero en su valla.

El partido se moría. Faltando cinco minutos para el final, Cincinnati se las ingenió para toparse con un córner. Y fue en ese momento que el fútbol sorprendió, al igual que en tantos momentos en los que inesperadamente se da una acción diferente a las demás en todo el cotejo. La precisión apareció dentro de tanta definición errática. Y de la manera menos pensada.

El bosnio Haris Medunjanin, deslumbró a todos con un tiro de esquina letal que acabó por transformarse en un gol olímpico. Un gol olímpico «limpio», sin roces, sin suciedad en la jugada: zurdazo, palo y a cobrar. Festejo y locura en el Red Bull Arena por parte del elenco visitante, que en la fecha 12 de la Conferencia Este, se aleja de la zona negra de la tabla de posiciones.