Milwaukee Bucks se mantuvo firme en no salir a jugar el quinto encuentro ante Orlando Magic, en forma de protesta por los hechos de brutalidad policial en Estados Unidos. Posteriormente, confirmaron que tampoco se juegan Houston Rockets ante Oklahoma City Thunder y los Lakers contra Portland Trail Blazers.
Desde que se decretó el reinicio oficial de la temporada 2019-20 en la burbuja de Orlando, la Asociación Nacional de Jugadores de Baloncesto (NBPA) dejó en claro que van a utilizar al máximo cada momento para continuar con las manifestaciones por el racismo en el país norteamericano. Con el triste acontecimiento reciente de Jacob Blake, quien fue tiroteado por los agentes de seguridad del Estado de Wisconsin, la herida se volvió a abrir.
Adrian Wojnarowski, de ESPN, informó que los jugadores de los Bucks decidieron no salir a hacer el precalentamiento, y por ende boicotear el Juego 5 ante el Magic. Hubo ejecutivos de la NBA esperando que salgan del vestuario, pero no lo hicieron. Tras unos momentos de incertidumbre, confirmaron que no se iba a jugar.
El periodista Chris Haynes, de Yahoo Sports, reportó que el primero en proponer retirarse fue George Hill y que sus compañeros se sumaron. El base declaró: “Estamos cansados de asesinatos e injusticias”. También se comunicó que los deportistas sienten una intensa culpa por jugar y que están proporcionando entretenimiento que está ahogando las injusticias que están asolando en el país.
A partir de ese momento, comenzaron las reuniones entre las franquicias que tenían acción programada para hoy (Houston Rockets – Oklahoma City Thunder y Los Ángeles Lakers – Portland Trail Blazers) y se pusieron de acuerdo en acompañar el reclamo que comenzaron los jugadores de los Bucks. Con el correr del tiempo, se decretó que los juegos se suspendieron y se reprogramarán.
El tema es tan fuerte en la liga norteamericana que sucumbirá en el resto de los equipos, como ya lo venían planteando Toronto Raptors y Boston Celtics, que debían abrir las semifinales de Conferencia Este el jueves, pero con lo ocurrido seguramente seguirán los mismos pasos. El futuro es una incógnita y la pregunta que nos hacemos ahora es: ¿Sigue la competencia?