La nueva temporada de la liga de Basquet más importante del mundo arrancó nuevamente hace unos días. Hacer un análisis de tan solo un par de partidos puede llegar a dar una pauta de para que está cada franquicia pero no es determinante ya que 82 partidos son muchos y sólo van cinco jugados.
En la conferencia Oeste la sorpresa la viene dando Denver, que a pesar de no tener figuras descollantes como sus rivales divisionales, está en lo más alto de la tabla, inclusive habiéndole ganado al bi-campeón defensor en los últimos segundos. Se sabe de antemano que Golden State Warriors es, no solo el candidato a quedarse con el título de conferencia (sumó a otro All Star, DeMarcus Cousins en sus filas) sino de ganar por tercera vez consecutiva el anillo de Campeón. En el debe, por el momento, están los Rockets de Houston, que no están logrando hacer pié y tienen un récord negativo hasta el momento. La incógnita son Los Angeles Lakers y LeBron James, que cambió su zona de confort en Cleveland para apostar por un equipo en formación que intente llegar a la post-temporada luego de varios años sin poder disputar más de 80 partidos; hasta el momento se ve que él solo no alcanza y que necesita mas de sus compañeros para lograr el objetivo.
El Este es aún mas indescifrable, potencialmente disminuida en cuando a candidatos a ganar el anillo por el pase de LJ23 a Los Angelinos, cuesta reconocer quien puede ser un serio contendiente al anillo. Al inicio del campeonato, todas las fichas estaban puestas en los Boston Celtics de Kyrie Irwing, Gordon Hayward (ya recuperado) y el novato sensación Jason Tatum; pero quien realmente sorprendió a propios y ajenos fueron los Toronto Raptos, que se hicieron de los servicios de Kawhi Leonard (se fue por la puerta de atrás de los Spurs) y está jugando en un nivel sorprendente en un equipo que todavía no conoce la derrota. Un escalón más abajo vienen pidiendo pista Philadelphia 76ers, Indiana Pacers y hay que esperar con la evolución de los Wizards que tienen material para dar el salto pero siempre se quedan a mitad de camino.
El dato de color es que es el primer año de muchos en los cuales no hay ningún argentino jugando actualmente en la NBA. Una lástima que no se pudo aprovechar en consecuencia el envión que logró la Generación Dorada para planificar un proyecto a futuro. Mientras tanto, seguimos deleitándonos con Manu grabando comerciales con otras leyendas de los San Antonio Spurs.