NBA: NO SIEMPRE SE PUEDE LUCIR

En la derrota de Oklahoma City Thunder con Golden State Warriors por 118 a 97, Gabriel Deck jugó su mayor cantidad de minutos, pero no fueron superadores, como nos venía acostumbrando.

El santiagueño ingresó a falta de tres minutos para el final del primer cuarto. Durante ese tiempo, sólo tuvo contacto una vez con la pelota. Aun así, fue agresivo y sacó una falta en el tiro, la cual aprovechó para anotar los dos tiros libres.

Tortu sufrió el mismo problema en el segundo período, quedó aislado en ataque. En los momentos que tuvo el balón en sus manos, buscó crearse sus oportunidades para anotar. En los primeros minutos, Deck posteó a Jordan Poole y anotó con un fade-away. A mitad del cuarto, asistió a Ty Jerome para dos triples.

El alero volvió a la duela sobre el final del tercer cuarto y se quedó durante todo el último. Sus mejores jugadas se vieron en el inicio, donde recibió de Jerome y anotó a media distancia. Minutos después, le devolvió la gentileza al base para que enceste un triple. Lamentablemente, el santiagueño no tuvo participación en el ataque de su equipo y en defensa no fue relevante. Previo al final, robó un balón y asistió a Josh Hall en la contra. Así fue como, en 23 minutos en cancha (la máxima cantidad en un juego en la liga), Gaby registró una planilla de 6 puntos, 2 rebotes, 4 asistencias y 1 robo.