46 años demoró la franquicia de los Nuggets en poder levantar el tan ansiado trofeo Larry O’Brien, el primero de su larga historia en la mejor liga de básquet del mundo.
¿Justos campeones? Primeros en la temporada regular en la conferencia Oeste con 53 victorias y 29 derrotas, vencieron en primera ronda de playoffs a los Timberwolves por 4 a 1, se llevaron por delante al candidato Phoenix Suns con Kevin Durant en sus filas por 4 a 2, barrieron a los Lakers de Lebron James y llegaron confiados y aún más descansados que su rival, Miami Heat que tuvo que sufrir hasta el 7mo partido frente a unos Boston Celtics que estuvieron a poco de recuperarse de un 3 a 0 encontra en las finales de conferencia.
Parte de este proceso, en el cual Facundo Campazzo (en un rol muy secundario) formó parte y, por mas que por momentos el argentino típico le cayó al técnico de los Nuggets porque el base cordobés no disponía de muchos minutos en cancha, se basó fundamentalmente en Nicola Jokic como su abandarado: un pivot-base armador cuyos números sorprendían a propios y ajenos. Su ladero, Jamal Murray, un año atrás no podía caminar debido a la rotura de ligamentos cruzados que sufrió en su rodilla izquierda. Hoy ambos fueron partícipes primarios de este momento glorioso de la ciudad de Denver.
No podemos dejar de lado la gran post-temporada que hicieron los Miami Heat, entrando como el octavo equipo de la conferencia oeste, venciendo al primer y segundo clasificados frente a todo pronóstico. Quizas haya sido el cansancio, es dificil de saberlo, pero muchos de esos jugadores que tiraron del carro en las series anteriores, pasaron sin pena ni gloria por esta instancia. Inclusive Jimmy Buttler no tuvo una buena serie con muy bajos porcentajes y en los momentos en donde mas se lo esperaba, no logró convertirse en ese líder que los Heat esperaban. Sólo Bam Adebayo estuvo a la altura de circunstancia, pero no alcanzó para complicar a unos merecidos campeones.
Chapeau para el Joker, MVP de las finales, sólo le faltó recibir el MVP de la temporada regular que se lo llevó Joel Embiid (¿merecido?) sino era la temporada perfecta. Hoy el estado de Colorado está de fiesta y Jokic sonríe, aunque no lo demuestre en público y decida disfrutar el momento con su familia, en vez de formar parte del foco de la victoria.