
Era un secreto a voces que la franquicia de Texas quería rodear a su jugador más importante de muchos mas recursos para conseguir el objetivo más importante: en un traspaso a tres bandas, que incluyó además a Zach LaVine, De’Aaron Fox armó sus valijas para viajar a San Antonio y unir fuerzas con el pivot frances y Chris Paul.
Por lo bajo, el armador de los Sacramento Kings tenía intenciones de salir en este mercado en busca de un anillo de campeón, y mucho de su interés pasaba por jugar en el equipo de Gregg Popovich. Al final sus deseos se cumplieron y se pudo vestir de negro y blanco.
El trade completo fue el siguiente: San Antonio se hace de los servicios del base y de Jordan McLaughlin; Sacramento Kings recibe a Zach LaVine (¿otra vez junto a Demar DeRozan?), Sidy Cissoko, tres selecciones de primera ronda del draft (2025 de Charlotte, 2027 de San Antonio y 2031 de Minesotta) y tres segundas rondas (2025 de Chicago, 2028 de Denver y una propia también de 2028). Por el lado de los Bulls de Chicago, Zach Collings, Tre Jones, Kevin Huerter y un pick del 2025 propio que tenía San Antonio.
El ahora base texano tuvo un debut auspicioso frente a los Atlanta Hawks, con una victoria sufrida por la mínima, 126 a 125, donde consiguió un doble-doble con 24 puntos y 13 asistencias (sumado a 5 rebotes para completar su planilla).
Be the first to comment