NBA: A 4 AÑOS DE LA HAZAÑA DE CLEVELAND CAVALIERS

Un día como hoy en 2016, el equipo comandado por LeBron James derrotó a Golden State Warriors en unas históricas Finales, tras remontar una desventaja de tres derrotas y una victoria, siendo los únicos en la NBA en conseguir dar vuelta una serie en esa circunstancia.

Después de haber llegado a las Finales de 2007, donde cayeron frente a San Antonio Spurs, los Cavs continuaron siendo competitivos, pero tras la ida de LeBron a Miami Heat, entraron en un pozo de temporadas negativas sin ingresar a los Playoffs. Todo cambió cuando el hijo pródigo anunció su regreso a la ciudad que lo vio nacer a mediados de 2014, siendo uno de los momentos más importantes para la franquicia. Ese año lograron llegar a la instancia definitiva, pero cayeron frente a los Warriors, que comenzaban a surgir como una nueva dinastía en la NBA de la mano del Steve Kerr. A pesar del golpe, los de Ohio se propusieron volver a pelear en la 2015-16.

La campaña de fase regular fue de 57 triunfos y 25 caídas, finalizando primeros en la Conferencia Este, apenas por encima que Toronto Raptors. En primera ronda de postemporada se enfrentaron a Detroit Pistons, donde avanzaron sin problemas después de barrerlos 4-0.

En segunda ronda chocaron contra Atlanta Hawks, uno de los mejores del Este con Paul Millsap como figura estelar, pero una vez más los Cavaliers pasaban la escoba con otro 4-0.

Llegaron las Finales de Conferencia contra los Raptors, segundos en el Este. Se repartieron los primeros cuatro duelos, pero los dos siguientes fueron para Cleveland y no hubo séptimo encuentro. Los de Tyronn Lue regresaban a las Finales NBA.

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Se volvía a repetir la historia de hace un año. Durante la temporada regular se habían visto las caras dos veces, y las dos fueron para los de Kerr, que llegaban como claros favoritos por haber conseguido un récord de 73-9, superando el 72-10 de los Chicago Bulls de Michael Jordan en 1996. Además, venían de revertir un 1-3 en la final del Oeste ante Oklahoma City Thunder.

En los dos primeros juegos, Golden State se hizo fuerte de local ganando 104-89 y 110-77. El primero de los Cavs llegó en el tercero con un claro 120-90. En el cuarto, Stephen Curry marcaba 38 puntos en la victoria por 108-97, y parecía que estaba todo perdido, ya que ningún equipo en la historia había logrado revertir un 1-3 en Finales. Los números decían que las 32 franquicias que vieron esa situación, no pudieron ganar, pero las rachas, buenas o malas, están hechas para romperse.

Como si fuese una película de M. Night Shyamalan, la historia dio un cambio imprevisto a partir del 13 de junio, más precisamente en el quinto partido. LeBron y Kyrie Irving se combinaron para marcar 82 puntos y descontaron con un 112-97 de visitante. El sexto en casa fue otra gran actuación del Rey, con 41 tantos, para el 115-101 e igualar la serie 3-3, que se definía en San Francisco.

19 de junio de 2016: El séptimo fue muy peleado, como se preveía. No se sacaban ventajas, apenas había puntos de diferencia. Llegaron al último cuarto definitivo, que fue en el que menos puntos consiguieron, sea por nervios u otro factor del momento. Lo mejor llegó en los últimos dos minutos, cuando el tanteador marcaba 89-89. Andre Iguodala se dirigía a anotar, pero apareció la mano de LeBron para bloquear el tiro contra el tablero, una jugada histórica que fue elegida como la mejor defensa de la década. Segundos después, Irving enfrentó a Curry y lanzó un triple, que según los especialistas fue un mal movimiento por la manera que, pero el balón ingresó en el aro y se estableció la ventaja. Un libre del 23 estiró el resultado 93 a 89. En la última jugada los Warriors no consiguieron descontar. El reloj se consumió y decretó el primer campeonato de la historia de Cleveland Cavaliers, con LeBron James como MVP de las Finales, promediando 29.7 puntos, 11.3 rebotes, 8.9 asistencias, 2.6 robos y 2.3 tapones por partido.