Napoli trabajó duro para imponerse en un duro duelo disputado en Ibrox, allí donde la expulsión de Sands en el local abrió el panorama para el visitante, que no perdonó. Fue 3 a 0, y pudieron ser más.
Luego de un impactante homenaje a la Reina Isabel II fue tiempo de fútbol en el Estadio de Ibrox, allí donde Rangers se presentaba por Champions tras ser goleado por Ajax.
Napoli, con el ánimo por las nubes tras golear a Liverpool y animar la Serie A, buscó ser vertical y tuvo, en líneas generales, las mejores situaciones como para romper el cero.
Rangers trabajó duro para sostener el cero pero todo cambió en el inicio del complemento, cuando una infracción de Sands sobre Simeone dentro del área le valió la segunda amarilla.
El local se quedaba con diez y la visita con un penal a favor. Zielinski cobró la boleta pero Allan McGregor se la atajó; el VAR intervino por falta técnica y dispuso la repetición de la pena máxima, pero McGregor volvió a hacerse gigante tapando nuevamente ante el polaco.
Diez minutos después Napoli volvería a encontrarse con un penal a su favor, Matteo Politano cobró la boleta y aunque McGregor adivinó la punta no alcanzó, por muy poco, a despejar.
El 1-0 limpió totalmente el partido a favor de Napoli, que estiró con el remate de Giacomo Raspadori, en racha, y liquidó en el adicionado mediante la recuperación de Anguissa y su pase para el gol de Tanguy Ndombele.
Goleó 3-0 Napoli, que se ilusiona precozmente con la clasificación en grupo muy complejo.