Él mismo había dicho que aún había tiempo para regresar y despedirse con la camiseta de Platense. Tampoco descartó hacerlo con la del Bolso. Sin embargo, con 36 años, Gonzalo Rubén Bergessio demostró estar más activo que nunca y volvió a brillar con la camiseta de unos de los clubes más gigantes del fútbol sudamericano.
«Lavandina» anotó en el clásico ante Peñarol y dejó en claro que el largo receso por la pandemia del coronavirus no había afectado en lo más mínimo a sus cualidades. Cuando muchos imaginaban que posiblemente era momento de pegar la vuelta para su país, él supo poner un freno a las ilusiones y sostener que ya llegará el momento.
Con el sueño de llegar al gol doscientos de su carrera, el cordobés que supo brillar en Platense, Instituto de Córdoba, Racing y San Lorenzo, también paseó su fútbol por Europa dejando en alto su clase con las camisetas del Benfica de Portugal, en Saint-Étienne de Francia, el Catania y la Sampdoria de Italia.
Cuando volvió a Argentina no tuvo su regreso esperado. Ni en el Ciclón, ni en Vélez. Sin embargo en Nacional de Montevideo se reinventó. Ganó el Torneo Intermedio en 2018, la Supercopa uruguaya y el campeonato local en 2019. Anotó goles de todos los colores para un Tricolor que encontró, en el argentino, a un profesional maravilloso.
En la actual temporada, «Lavandina» anotó en casi todos los partidos. Hizo uno en el debut contra Cerro Largo, otro contra Wanderers en condición de visitante, marcó en el derbi frente al Manya, y ahora se despachó con un hat-trick frente a River Plate para darle el primer triunfo del campeonato a los de Gustavo Munúa. Con este triplete, el cordobés quedó como líder en la tabla de goleadores de la elite charrúa y demostró que tiene cuerda para rato.