En la cancha de Belgrano de Zárate, Liniers derrotó a Muñiz por 2 a 0 en el marco de la 13ª jornada del campeonato de Primera D. Santiago Szerdi y Federico Sellecchia de penal fueron los autores de los goles.
Luego de la remontada en Tapiales ante Lugano, el Rayo Rojo recibía en el estadio Luis Vallejos del club Belgrano de Zárate a Liniers, que llegaba entonado luego de la goleada ante Real Pilar en el debut de Damián Troncoso como su entrenador.
En un terreno de juego que no se encuentra en buenas condiciones, se hacía difícil tocar e hilvanar jugadas con la pelota a ras del pasto, entonces, el juego no tenía fluidez y la pelota se trasladaba por aire de un lado a otro. En esas condiciones, Liniers se sintió mejor desde un primer momento y fue el claro dominador de la contienda.
En un primer tiempo friccionado, muy luchado en el medio campo y en el cual, la única aproximación había sido una media vuelta de Diosnel Duarte en el alba del partido que Tiago Libares respondió bien y sin dar rebote, sobre los treinta minutos, llegó la apertura del marcador, Santiago Szerdi aprovechó un error de coordinación entre los zagueros de Muñiz, robó el balón y al ingresar al área definió abajo contra el poste derecho del portero local estableciendo el 1 a 0 parcial.
Enseguida, pudo la visita ampliar la ventaja con un cabezazo cruzado del colombiano Jorge Rosas Quintero que se fue apenitas ancho, en tanto, los conducidos por Alberto Insaurralde no le encontraban la vuelta al partido, y en todo el primer tiempo no consiguió siquiera patear al arco de Sandro Ammaturo y tras cartón, Gustavo Ruiz Díaz se lesionó y tuvo que ser retirado en camilla.
A los pocos segundos de comenzado el complemento, Julián Ponce detuvo con infracción a Federico Sellecchia dentro del área cuando este quedaba mano a mano con Tiago Libares, Gonzalo Pereira sancionó correctamente el penal y el propio delantero, con un remate fuerte y al medio, anotó el segundo gol para los de Justo Villegas.
La diana de Sellecchia fue el golpe de gracia para el Rayo Rojo que careció de argumentos para inquietar a la sólida defensa visitante, insistió en centros a la olla que, reiteradamente, eran despejados por los centrales de Liniers, y entonces, recién sobre el ocaso del partido, en una pelota parada desde la izquierda, con un cabezazo de Damián Ramírez que paso cerca del poste derecho de Sandro Ammaturo, tuvo su única posibilidad concreta de descontar y ponerse a tiro en el resultado.
Un cambio rotundo se produjo en La Topadora del Oeste desde la llegada de Damián Troncoso a la conducción técnica, ganó los dos partidos disputados, convirtió seis goles, mantuvo su valla invicta, ya se encuentra en puestos de reducido y está al acecho para dar el zarpazo y conseguir la clasificación para la próxima edición de la Copa Argentina.
Completamente opuesto el panorama para el conjunto de José. C. Paz, que después de un arranque de torneo que ilusionó a sus seguidores, ahora lleva una racha de cinco cotejos sin ganar, ayer volvió a tener un flojo desempeño y no solo se aleja de la punta, ya salió de la zona por el segundo ascenso y se encuentra muy comprometido en la zona baja de los promedios.
En la siguiente fecha, Muñiz tendrá un duro compromiso ante el Salaito en Rosario, aunque antes, el próximo viernes, jugará nuevamente en Zárate, el partido postergado ante Yupanqui.