Desde hace un tiempo, la mujer rompió los estereotipos en el periodismo deportivo y cada vez son más en un ambiente el cual era sólo de los hombres. Por eso, charlamos con María José Lezcano, más conocida como Majo, quien trabaja desde el 2005 en TyC Sports, nos habló de sus comienzos y sobre cómo es trabajar en un medio rodeado de hombres.
Vermouth Deportivo: -¿Por qué elegiste el periodismo deportivo como profesión?
María José Lezcano: –No sé si en un primer momento lo elegí como profesión, sabía que era muy difícil el camino. Era muy complicado, ya de por sí, por ser mujer, las puertas no iban a estar abiertas tan fácilmente. Simplemente elegí la carrera para decir: “Arranco a estudiar algo que me guste de entrada y sin dudarlo”. Podía haber seguido Comunicación pero dije no, algo que esté 100% segura que voy a poder terminar la carrera porque me va a apasionar y me va a gustar hacerla. Así que por eso elegí la carrera. Después, bueno, se dio que pude seguir trabajando y haciéndome lugar en el medio, pero en un principio pensé que iba a ser simplemente “Bueno, vamos a elegir una carrera y trabajar de otra”. En ese momento hacía promociones, laburos cortos ligados a mi edad porque recién había terminado el secundario. En la segunda parte de la carrera, estaba trabajando en un call center. Así que en mi inicio fue eso, fue hacer algo que me guste, que no me de fiaca a estudiar eso porque iba a ser súper dinámico.
V.D.: -Cuando eras chica y soñabas con ser periodista, ¿tenías a algún periodista como ejemplo a seguir?
M.J.L.: –Elegí periodismo deportivo porque recuerdo cuando era chica y me apasionaba mucho el fútbol, era lo único que me generaba mucha pasión. Ver a mi equipo, ver partidos, lo que generaba la gente del fútbol, esa sensación, esa alegría, esa tristeza, todas esas emociones que envuelven a este deporte y a mí me generaba seguir toda la vida ligada a eso. Me acuerdo que mis compañeros de secundario como que ya tenían claro que estudiar, que carrera seguir, y en mí no había nada, absolutamente nada que me llame la atención. Así que dije, bueno el periodismo deportivo puede ser buen camino para seguir ligada al fútbol y hacer lo que me gusta. Por lo menos de vivir de eso o intentar hacerlo, de tener conexión diaria con ese deporte; más allá que me gustan todos los deportes, el fútbol fue lo que me empujó a seguir esta profesión. No tenía ningún referente, así como un modelo a seguir, la verdad que no. Te mentiría si dijera alguno en particular. Miraba programas deportivos, acompañaba a mi papá escuchando la radio cuando era más chica, viendo la tele también con mi hermano. Pero referentes, ninguno en particular.
V.D.: -¿Cómo empezaste en los medios?
M.J.L.: –El inicio en el periodismo fue en un programa de cable de Independiente, un programa partidario. Había diferentes programas de diferentes clubes y de los equipos más importantes tenían como su programa partidario, te estoy hablando del año 2002/03. Yo comencé a trabajar ahí, fui a un casting y como se trataba de seguir a un equipo me gustó la idea para comenzar. Así como se trataba de mi tarea con la cobertura de un equipo, fui al casting y quedé. Después, trabajé, en mi último año de la carrera en DeporTEA, en Olé, hice una pasantía en el diario, que eso fue como la gloria. Recuerdo que no podía creerlo. El último año de cursar, tenía también que trabajar en el diario algunos días de semana, según la tarea que había en el día, y los fin de semanas en Olé ascenso, en la cobertura de algún partido de ascenso, el suplemento o, sino, quedarnos en redacción. Eso fue como lo más importante que me pasó en los comienzos. Después trabajé en radios, Radio Cooperativa, iba a espiar también a Oscar Marino en Radio del Plata, que me dio la chance de ver como se hacía un programa de radio. Y después, de estar más afuera que adentro del medio, porque era muy complicado conseguir trabajo, un compañero, Martín Vara de Independiente, que conocía de cubrir los entrenamientos, de alguna cobertura, me comenta que había un casting en TyC que estaban buscando una periodista mujer porque Ángela Lerena estaba embarazada y, seguramente, se iba a tomar licencia así que me dijo: “Le voy a pasar tu número a Fabián Minotto”, que en ese momento era el encargado del noticiero, y dije: “Bueno dale, total… ¿Qué pierdo?” Lo tomé como algo que iba a quedar en la anécdota porque era imposible para mí entrar en el canal a trabajar. Yo tenía 23 años recién cumplidos. Y bueno, así fue. Me llamaron un día, yo estaba trabajando en un call center, nada que ver, más allá de que los fines de semana trabajaba en un programa partidario. Trabajaba todos los días en un call center en el centro, en la calle Viamonte. Fui al casting, hice un noticiero, yo ya con estar adentro del canal y recorrer un poco el edificio, ya estaba feliz y contenta. La prueba consistió en hacer un noticiero, te daban una rutina y tenías que presentar tapes y demás. Pero bueno, se ve que estaba feliz y contenta, lo hice como muy suelta. Y nada, yo ya estaba conforme, había un montón de chicas que habían venido y seguían pasando con el correr de los días diferentes etapas de casting. Bueno, después de hacer el primer casting fui a mi casa tranquila, contenta, para seguir con mi vida. Pasó un tiempo y me volvieron a llamar para hacer otra prueba, porque estaban eliminando por grupos, haciendo la elección. Fui también, feliz y contenta. Pasó un tiempo y me volvieron a llamar para decirme que este era el último casting, yo no estaba enterada de que había avanzado tanto. Me invitaron a presentarme al otro día, que tenía que presentar diferentes temas de actualidad, hacer lo mismo que un noticiero en vivo y que quedaba yo o quedaba otra chica. La elección iba a quedar entre nosotras dos. Así que imaginate toda la presión que me cargué. No quería ir, no lo podía creer porque era como mucho de tener la posibilidad tan cerca de cumplir un sueño como laburar en TyC. Bueno, fui y estaba la otra chica que también habían convocado, pensé que no iba a quedar porque había hecho el peor de todos porque estaba súper nerviosa. Me fui a casa, pensando que ya está, iba a quedar ahí en la historia. Me acuerdo que le dije a todos mis amigos y familia “No pregunten nada, no pregunten porque ya está. No quiero hablar del tema porque ya pasó. Ya me fue mal”. Recuerdo que un día, trabajando en el call center, mi compañero era Leo Zárate, periodista del ascenso en La Red y en TyC Sports, trabajaba conmigo ahí, después el camino nos volvió a cruzar en el canal. Me llaman y me dicen: “Te llamo para decirte que quedaste vos en el casting”. Imagínate la alegría que fue eso, automáticamente renuncié en el call. Les dije “Chau, no vengo más” y ahí arrancó mi historia en el canal.
V.D.: -Y ahora que sos periodista, hay chicas que están en el periodismo ya sea estudiando o que hayan arrancado ¿Que pensás cuando te dicen que sos su ejemplo a seguir?
M.J.L.: –Si, cada vez son más las chicas que se inclinan por estudiar periodismo deportivo porque, por suerte, cambió bastante el presente y ya es más frecuente ver a una mujer hablando de deportes a que no, un programa que sea todo de hombres. Me escriben, por mensajes y me preguntan a donde estudiar, eso si me gusta, me gusta ayudar en ese sentido, darles algún consejo, pero referente no me siento. Y alguna que me diga así, “me gustaría seguir tu camino” siempre le digo lo mismo. Es el sueño de cada uno y a veces la vida te pone en el lugar indicado, en el momento indicado, hay que aprovechar las oportunidades, no desesperarse, no hacer cualquier cosa para llegar a un medio para trabajar de esto, que no es fácil, no es sencillo. Pero si es lo que te gusta y estás decidida hacer, seas hombre o seas mujer, es el sueño de cada uno. Pero sí, siempre le digo lo mismo: No es sencillo. Siempre hay que hacerlo con pasión y sin bajar los brazos al primer revés. Les digo eso porque, cuando yo arranqué en el canal, también quería irme, eh. Era llegar a cumplir un sueño y cuando ví que era mucha presión, de verdad que la pasé mal porque me sentía como muy observada, no estaba, por ahí, preparada para estar en un programa en vivo tan rápido. Así que, desde ese lado, les aconsejo de que no es fácil bancarse a veces la presión, a la mirada o el ser observada por ser mujer, por si te equivocaste porque dijiste algo que estaba mal. Me acuerdo que, cuando yo empecé, era muy difícil eso de seguir con el error encima. Yo me acuerdo que me costaba seguir con el error encima, un error sonso, una boludez, nada importante. Pero me acuerdo que si, al ser mujer, yo decía “Uh, no que dije”, no dormía, quería renunciar. “No voy más, ¿Para qué estoy haciendo esto?” Pero bueno, tenía el apoyo de la familia, que me bancaba. Me decía “Hace lo que quieras, no hay problema. Si querés renunciar, renunciá, no vayas más. Y si queres seguir, seguí”. Pasaron las turbulencias y seguí.
V.D.: -Son pocas las mujeres en el ambiente futbolístico. ¿Cómo te llevas con ellas?
M.J.L.: –Somos bastantes, creo yo, ahora en el medio, trabajando. Obviamente, que son más hombres, pero me llevo bien con todas. Tengo buena relación con la mayoría, tenemos grupos, nos juntamos a comer, nos trasladamos inquietudes, nos bancamos cuando nos pasa algo que nos descoloca un poco, pero me llevo súper bien. Tengo amigas que me ha dado la profesión y el estudio también en la época de DeporTEA, así que, la verdad es que tengo excelente relación. Por suerte, nos encuentra a todas en una época de unión, única para disfrutar del momento. Justo nos toca a nosotras, que entramos ganándonos nuestro lugar y, más que ganando, ocupando lugares que nos merecemos, parece. Por el laburo y por condiciones, simplemente por eso. No por ser mujer o tener una distinción de género. Simplemente porque las que están es porque se lo merecen por su laburo. Así que sí, nos llevamos bárbaro y tengo muchas amigas que nos dio el medio.

V.D.: -¿Cómo es trabajar en un ambiente “machista”? ¿Alguna vez algún colega te faltó el respeto?
M.J.L.: –Trabajar en un medio machista, por lo menos a mí en particular, no me tocó nunca. Nunca me han faltado el respeto, al contrario. Tengo compañeras que sí, que la han pasado mal. Pero en particular, no puedo contar ningún episodio de ese tipo. Al contrario, creo que me la hicieron más fácil a mí. Desde el colegio y hablar con mis compañeros varones de fútbol hasta llegar a un medio importante. Los que me dieron las oportunidades siempre me han tratado con sumo respeto y la mayoría han sido hombres, así que, no tengo nada para decir. Al contrario, me han tocado excelentes compañeros en Olé, en las radios, en el canal, donde el 99% son hombres. Así que en ese sentido no puedo decir nada, siempre, por lo menos, me trataron con respeto.

V.D.: -¿Cómo es llevar una familia y a la vez un trabajo que les exige mucho tiempo cada día?
M.J.L.: –Mi pareja trabaja de lo mismo, así que en mi casa son 24 horas, un rato dibujitos y el tiempo restante son partidos, programas de fútbol o la radio prendida, se me hace sencillo. Josefina (su hija) ya está contagiada de esta pasión, ya la hicimos futbolera, así que entiende todo perfecto. Nos pregunta, mira partidos con nosotros, se aprende los colores de los escudos, los equipos. Se me hace muy fácil la vida de madre con la de periodista, no hay ningún conflicto en ese sentido. Ya sabe que cuando se mira un partido, se mira un partido. Cuando nos toca ir a la cancha o a cubrir un evento, esta súper claro que es lo que hacemos, es nuestra profesión, así que no hay ningún conflicto. La verdad es que lo pude acomodar bastante bien. Por el canal, por lo que me permitió el canal como empresa y por lo que fuimos acomodando acá en casa.

V.D.: -En los medios en general, a los deportes femeninos, como el fútbol, se le empezó a dar importancia, ¿Que te pareció?
M.J.L.: –Lo del fútbol femenino el año pasado fue espectacular. Fue bárbaro el crecimiento que tuvieron, la difusión, la exposición, lo bueno y lo malo que es de pertenecer al fútbol femenino. Dificultades para las jugadoras, entrenadoras, todos los pasos que todavía les queda por seguir avanzando, para seguir ganando terreno, para que les den lo que corresponde en todo sentido. Desde un vestuario hasta la ropa, el salario, está buenísimo que se haya podido ¿no? en poco tiempo, que fue el 2019, haber explotado tanto la discusión del fútbol femenino. Falta todavía mucho, pero está buenísimo. Me encantó. Pude participar apenas de la discusión con los juegos panamericanos, con la Selección Argentina, haciendo comentarios y me encantó. También me encantó lo que recibí de la gente, del público. La respuesta fue bárbara, estaban todos prendidos viendo a la Selección Femenina, así que eso ya está. Es un paso que ya se dio. Ahora, para adelante. Me parece que no va a haber retroceso, en ese sentido, y es un crecimiento que va a ser ahora lento, quizás, pero permanente para el fútbol femenino en general.
V.D.: -Se están viviendo momentos de incertidumbre en el país y en mundo ¿Crees que los deportes van a poder retormarse?
M.J.L.: –En cuanto al momento que vivimos de incertidumbre por esta pandemia, no creo que sea a corto plazo que se pueda volver a la práctica de los deportes, a los entrenamientos. Creo que, primero, hay que atender a otras cuestiones, que significa un movimiento grande gente y de logística cada deporte, cada entrenamiento, sea la disciplina que sea. No es tan fácil juntarse a entrenar y, por más que estén separados en sectores, que esté habilitado, me parece que va a pasar un largo tiempo. Por lo menos hasta que se acomode la curva, como dicen, y poder ver qué cosas se puede hacer y qué cosas no. Si me refiero en particular al básquet, al fútbol, no es tan sencillo. Como te decía, trasladar a los jugadores, algo que ahora está totalmente vedado/prohibido salir de casa, compartir. Justamente lo que tiene los deportes es eso, el compartir, el juntarse, el concentrarse, entrenarse todos los días, estar cerca más que nada. Así que me parece que es muy difícil que, de acá en el corto plazo, podamos ver ya la actividad, otra vez restablecida. Me parece que va a faltar y, en el momento que sea, van a tener que tener mucho cuidado con las medidas que se toman, con los protocolos de prevención. Creo que estamos viviendo algo inédito y es muy difícil tomar una decisión. De los que tendrán que estudiar bien el tema, tendrán que estar iluminados para no poner en riesgo a nadie. Y ni hablar de abrir estadios y que el público pueda estar presente en las canchas. Creo que se va a tomar un largo tiempo hasta tomar esa decisión.
Fotos gentileza: María José Lezcano