Pasó el suplicio. Fueron 20 penales que se ejecutaron en San Nicolás para que el Calamar pudiese derrotar por 6 a 5 desde los once metros al Bodeguero. Después del 1 a 1 en los 90 minutos, el Marrón se metió en la final de la Copa de la Liga y los jugadores hablaron con la prensa entre lágrimas.
Nicolás Morgantini, uno de los referentes de Platense, lloraba a pura emoción. Así confirmó a los micrófonos de TNT Sports: «No lo puedo creer. Después de tanto comer mierda, después de sobreponerme a muchas cosas. Estos chicos se lo merecen. La vamos a jugar y la vamos a ganar».
Otro que también se quebró y recordó a la madre su mejor amigo fue Leonel Picco que, más tarde, confesó: «Gracias a Dios tenemos a Ramiro Macagno que nos salvó y este grupo de jugadores que tiene unos huevos bárbaros. Vamos por todo ahora».