El ecuatoriano se adueñó del mediocampo en Old Trafford y participó en las dos jugadas que derivaron en los goles del Brighton.
Incluso sin algunas de sus principales figuras como Yves Bissouma y Marc Cucurella, ambos vendidos en este mercado de pases, el Brighton continúa siendo una pesadilla para el Manchester United. Por la primera jornada de la Premier League, derrotaron por 2-1 a los Diablos Rojos gracias a un doblete de Pascal Gross.
Pero si a alguien tiene que agradecer el Brighton es a Moisés Caicedo, que tuvo un estreno de temporada soñado en Old Trafford con apenas 20 años. El Manchester United ya había sido víctima del mediocampista ecuatoriano, quien le convirtió un tanto en la memorable goleada por 4-0 a principios de mayo de la campaña pasada. Si bien hoy se le cerró el arco, estuvo muy activo desde su posición, con un total de 28 pases precisos.
Esa efectividad del 80% en pases se vio reflejada en participaciones directas en las dos jugadas que acabaron en gol, siendo el primer tanto del partido donde más se destacó: recuperó el balón en la mitad de cancha, elaboró la jugada, condujo, entregó el pase y permitió que su equipo se ponga en ventaja de cara al arco de David De Gea. Incluso cuando las papas quemaban, él hizo de “carnada”para que le generen algunas faltas (dos) y así enfriar el juego.
Asimismo, Caicedo fue el jugador que más ocasiones de peligro generó (tres) para el Brighton durante el encuentro. Como si fuera poco, el ex jugador de Independiente del Valle también se lució en la faceta defensiva, ganando en nueve oportunidades la posesión del balón e interceptando el mismo en tres ocasiones. Por arriba, no hubo nadie de las Gaviotas que se impuso más que él en duelos aéreos (dos), mientras que en el suelo ganó seis disputas y sumó cuatro entradas.
Con Cristiano Ronaldo como protagonista haciendo muecas desde el banco, a los hinchas del United se le venían a la mente los fantasmas de hace unos meses. El delantero portugués recién ingresó en el 53′ pero poco pudo hacer, llegando a tocar la pelota tan solo 12 veces. Ya sin Ralf Rangnick dirigiendo la batuta, parece ser que ni Erik ten Hag tiene la solución del éxito. De este modo, el United arrancó la temporada igual que terminó la anterior: perdiendo, pero con la diferencia de que ahora los aficionados silban a sus jugadores.
