El Rossoneri sumó tres puntos cuando posiblemente tenía que llevarse uno desde la Toscana. El campeón reinante hizo valer su título en el Carlo Castellani, batalló más de la cuenta, y se impuso por 3 a 1 sobre el Azzurri en una noche plagada de lesiones y situaciones de riesgo en ambos costados.
Milan buscó en el primer tiempo y las más claras las tuvo en los pies de su joya. Rafael Leão, en ambas ocasiones, no pudo doblegar Guglielmo Vicario. En el costado opuesto, Empoli también intentó y hasta reclamó un penal tras un derechazo de Nicolas Haas que no impactó en el brazo de Fode Ballo-Toure.
En la complementaria, el portagonista Rossoneri fue Olivier Giroud hasta que le tocó salir reemplazado. El francés estrelló un tiro libre en el travesaño. Más tarde fue Sandro Tonali quien probó suerte mientras que el Azzurri apostó a contragolpes como el que tuvo Nedim Bajrami y perdió ante el rumano, Ciprian Tatarusanu.
El 0 a 0 parecía acompañar a ambos hasta el epílogo pero el local durmió en defensa. Rafael Leão se llevó la marca del belga, Koni de Winter, y mandó el centro al medio donde apareció sin marcas Ante Rebic. El croata, en soledad, empujó bajo el arco y desató la alegría en el conjunto de Lombardía.
El Azzurri masticaba bronca porque se squedaba con las manos vacías hasta que, en tiempo de descuento, lo igualó con un exquisito tiro libre de Bajrami. El campeón reinante se lamentaba sobre el cierre pero, ni bien movió del medio, puso las cosas en su lugar cuando Rade Krunic metió un pase de cabeza y Ballo-Toure empujó de zurda.
En un final no apto para cardíacos, Empoli pasó de recuperar un punto a quedarse con las manos vacías por completo porque de contragolpe Rafael Leão definió de maravillas. Milan, que sufrió en algún momento, festejó el 3 a 1 en la Toscana que lo dejó a cinco de la cima en la Serie A.
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