Se terminó el letargo para el Rossoneri. Después de años irregulares y otros de infortunio, el conjunto de Lombardía recuperó el reinado de la elite italiana. Con el 3 a 0 en la Emilia Romaña ante el Verdinegro, el conjunto de Stefano Pioli volvió a gritar campeón en la Serie A después de once años.
Era una final, el Inter le respiraba en la nuca, y el Milan jugó el mejor partido del certamen. Con firmeza, sin titubeos, como marcaba la historia de uno de los clubes más grandes del globo terráqueo. Desde el vamos, Sassuolo fue un espectador de lujo de lo que fue una fiesta rojinegra.
Antes del cuarto de hora, la visita castigó de lo lindo sin poder inflar las redes. Olivier Giroud metió un frentazo y Andrea Consigli le tapó el intento al francés. Rafael Leão contó con una inmejorable aunque se interpuso justo Gianmarco Ferrari para mandarla al córner. Y en la jugada siguiente, Maxime Lopez le sacó en la línea un rodillazo a Fikayo Tomori.
El premio para el Milan llegó a los 16 minutos. Leão recuperó una pelota por izquierda, llegó a línea de fondo y mandó el centro atrás que encontró a Giroud. El galo, con un zurdazo y un doble caño, puso las cosas 1 a 0. Sassuolo, golpeado, recibió las manos nocáut en una ráfaga.
Consigli le daba algo de esperanzas a Inter porque le tapaba de manera providencial el segundo tanto al Rossoneri en un par de ocasiones. El guardameta manoteó un bombazo de Sandro Tonali para mandarla al córner. Cuando iban 23, desvió una volea del belga Alexis Saelemaekers y en la misma ocasión atoró a Pierre Kalulu Kyatengwa que quería empujarla en el área chica.
Milan era una tromba y el resultado le quedaba chico. Apenas pasada la media hora, Ferrari tuvo un grosero error en salida. Leão, figura indiscutida, capturó el esférico y descargó para Giroud que empujó al fondo de la cueva. Y, la estocada decisiva para Sassuolo, llegó a diez para el descanso con un zurdazo de Franck Kessié frente a los tres palos.
Sin preocuparse por lo que sucedía en el Giuseppe Meazza, el Rossoneri siguió brillando. La Emilia Romañan se tiñó de rojo y negro. Entró Zlatan Ibrahimovic y metió un cabezazo hermoso que terminó dentro del arco. El tanto del sueco quedó anulado por offside milimétrico de Leão. A esa altura, el delirio del conjunto de Lombardía era tal que poco importaba lo que dijese el árbitro.
Sassuolo desapareció de la escena y dejó festejar por completo a uno de los elencos más gigantes del viejo continente. Milan goleó 3 a 0 en la última fecha de la elite italiana y volvió a quedarse con el Scudetto. Después de once años gritó campeón en Serie A para llegar a 19 títulos en esta competencia e igualar la marca del Inter que, este 22 de mayo, entregó el reinado a su eterno rival.
Foto: Photo by Chris Ricco/Getty Images