Apático, aburrido, nefasto, insípido, flojo, deplorable, pobre, triste. Esos son los calificativos para el 0 a 0 que brindaron el Funebrero y el Tricolor de Ingeniero Maschwitz en Libertad. Con poquísimas situaciones de riesgo, algo de roces en la complementaria, y sin ideas concretas de juego, los de Diego Martínez y los de José Villarreal brindaron un espectáculo que rápidamente quedará en el olvido para el placer del alma y de la mente.
Todo arrancó mal desde el vamos. Cuando Ferrocarril Midland estaba listo para salir a hacer la entrada en calor, recién Deportivo Armenio llegaba al estadio. La decisión de Kevin Alegre no tardó en llegar y la contienda terminó comenzando un cuarto de hora más tarde. Todo eso sumado a que se jugaba a puertas cerradas, el combo del bodrio en el oeste era completo.
El dueño de casa nunca se probó el traje de protagonista. Su lugar en el Reducido no lo justificó para nada durante los 90 minutos que duró el partido y, de hecho, el único que probó, al menos defectuosamente, fue el equipo de Ingeniro Maschwitz. Eso sí, ninguno mereció ganar y ni siquiera convertir un gol. Si era empate, tenía que ser 0 a 0 como finalmente fue.
Deportivo Armenio llegó dos veces en todo el partido y, ambas, en el primer tiempo. Una, antes del cuarto de hora, fue producto de una salida en falso del arquero de Midland, Gonzalo Ojeda. Agustín de la Cuesta capitalizó el flojo rechazo pero se apuró y pateó sin fuerzas para que el guardameta contenga la pelota sin problemas. La otra, increíblemente, fue una asistencia de cabeza de Cristian Cuffaro Russo para la solitaria entrada de Pablo de Hoyos que se lo comió, sin marcas, por el segundo palo.
La complementaria fue directamente mala. Tan pésima que los propios jugadores, al no contar con una cuota de fútbol, buscaron de manera brusca sacar algún tipo de ventaja. Alegre repartió un par de cartulinas amarillas pero las protestas seguían, el juego se había trabado, tedioso, y así llegó al epílogo sin emociones. O, mejor dicho, con la emoción del final de un bodrio inexplicable.
Ferrocarril Midland, con el empate 0 a 0, sigue dentro de los puestos de octogonal pero deberá despertarse si es que quiere apostar a pelear por el segundo ascenso a la Primera B Metropolitana. Deportivo Armenio tuvo otro show de esos que invitan más a dormirse que a divertirse viendo fútbol. En Libertad, ambos equipos, no se enteraron que se terminó el fin de semana extra large.