Miami Heat festejó en su casa una reñida y sufrida victoria ante Los Ángeles Lakers. Fue 108-107 para los de la Conferencia Este teniendo a Jimmy Butler como el más destacado con 28 puntos. Los 30 puntos aportados por LeBron James no sirvieron para evitar sumarle una nueva caída a los suyos.
Miami Heat y Los Ángeles Lakers no iniciaron la temporada de la manera deseada pero se sostienen como candidatos a la pelea por el anillo y les tocó verse por primera vez las caras en esta temporada en el Kaseya Center del Estado de Florida.
La primera mitad del encuentro se desarrollaría de manera sumamente pareja y cerrada. En el primer cuarto, Lakers fue quien impuso el ritmo y llevó la delantera siempre perseguido de cerca por el Heat concluyendo los primeros 12 minutos en empate 33-33. Ya en el segundo, Miami sería quien tome la delantera pero fue ahora Los Ángeles quien no le permitió despegar, continuando en el palo a palo para marchar a descanso con resultado de 62-59.
A la vuelta del descanso fue cuando se vio lo mejor del dueño de casa. Con Jimmy Butler (28 puntos) y Bam Adebayo (20 y 10 rebotes), el Heat conseguiría su máxima de 13 puntos con un estupendo parcial de 11-1 cuando promediaba el periodo para sostenerla hasta el final y entrar al último cuarto en ventaja de 90-79.
Se consumía el reloj y Miami sostenía su ventaja en doble dígito. Pero si hay alguien que no sabe lo que es darse por vencido es LeBron James, aportando 30 puntos y teniendo a Austin Rivers (23 y 10 asistencias) como gran socio para acortar la distancia al punto tal que los suyos queden 108-107 en un doble + falta con más de 2 minutos por jugar.
El tiempo final del juego fue errático, repleto de imprecisiones y con nulas canastas. El Heat atinó a defenderse a capa y espada mientras que los Lakers no pudieron pasar al frente a pesar de sus varios intentos. Cam Reddish tuvo la victoria con un intento de triple a falta de cinco segundos pero lo malogró y Miami terminó por quedarse el juego con resultado de 108-107.