Messi, un 2021 entre Barcelona, PSG y Argentina

Lágrimas de emoción y tristeza. Uno de los mejores jugadores del mundo lloró por el título obtenido con la Albiceleste y, días después, lo hizo por abandonar la comodidad de ser el astro de La Liga de España. El 2021 de Lionel Messi ha sido una montaña rusa de sensaciones con vaivenes positivos respecto a su país y negativos en cuanto a su carrera a nivel clubes.

Se va un año donde el rosarino alzó tres trofeos pero el último de ellos no fue gracias a Barcelona o PSG. En julio le puso fin a una racha adversa de la Selección Argentina y conquistó la Copa América, en Brasil, y desplegando un fútbol catedrático. Después obtuvo un nuevo Balón de Oro incluso por encima de Robert Lewandowski, estrella del Bayern Múnich de Alemania, y de Cristiano Ronaldo que a mitad de año se fue de Italia a Inglaterra.

Los vaivenes de este 2021 de Messi empezaron desde temprano. El 17 de enero, en la final de la Supercopa de España, vio la roja por primera vez como profesional del Blaugrana después de 753 partidos defendiendo la pilcha Culé. Las otras rojas habían sido como juvenil en el elenco catalán, y con la Selección Argentina frente a Hungría y más tarde contra Chile.

La primera gran alegría de «La Pulga» llegó en abril cuando conquistó la Copa del Rey ante Athletic Bilbao en Sevilla. Un doblete del argentino y un nuevo trofeo lo posicionaban ya como el ídolo indiscutido de todos los tiempos en el Barcelona aunque nadie imaginaría que en tres meses, el rosarino, estaría vistiendo otra camiseta, con 34 años, y dejando corazones rotos.

En julio fue campeón de América con Argentina, jugó todos los partidos, mostró todo su potencial, se lo notó feliz, y recuperó esa comunión con los hinchas que parecía algo gastada. Messi sonreía, se emocionaba, vibraba con la Albiceleste pegada al pecho y esos abrazos de alegría con Lionel Scaloni confirmaban que a nivel Selección, la casa volvía a estar en orden. Sin embargo, de las lágrimas de felicidad pasó rápidamente al llanto de la tristeza.

Todo indicaba que el rosarino renovaría contrato con Barcelona pero nada de eso pasó. Sin chances económicas de continuar en la entidad catalana, el mundo entero se estremeció cuando abrochó su continuidad futbolística en el PSG de Francia. Allí lo esperaban Kylian Mbappé, Neymar, Ángel Di María y gran elenco para formar un verdadero dream team que, más allá de liderar cómodamente la Ligue 1, ha dejado mucho que desear desde el punto de vista espectáculo.

En el París Saint Germain jugó solamente 16 de los 26 partidos que la institución tuvo en la segunda mitad del año. Por torneo local sólo anotó frente a Nantes con un promedio de gol realmente bajísimo. En Champions League la historia fue otra ya que le mojó la oreja al Manchester City, al RB Leipzig, y al Brugge de Bélgica. No obstante, ni siquiera para los directivos, su performance fue la esperada.

Así se irá, posiblmente, el año más polarizado en cuanto a sentimientos de Messi que logró con Argentina lo que siempre ansiaba pero dejó la comodidad de su hogar en Barcelona para sumarse a un proyecto que no todavía no lo encontró con la felicidad deseada. El 2022 tendrá un nuevo objetivo por delante, la Copa del Mundo, y tal vez en 365 días la nota hable solamente de lágrimas de felicidad otra vez.

Foto: Photo by Buda Mendes/Getty Images

Acerca de Marcelo Patroncini 17918 Articles
Nació en agosto de 1982. Leonino y soñador. Desde chico jugaba a ser periodista con la máquina de escribir que había en su casa. Amante del fútbol, la gastronomía y los viajes. En 2005 fundó Vermouth Deportivo junto a Fran Alí.
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