El conjunto parisino derrotó 2-0 a Mónaco con un doblete del francés, uno de los goles fue de penal. El conjunto de Mauricio Pochettino sigue arrasando en el certamen doméstico.
Otra vez el nivel del juego quedó pendiente en PSG. Le falta aceitar la máquina para convertirse en lo que todo el mundo presume que es. Sin embargo, gana. Saca resultados. Sobre todo en la Ligue 1. Esta vez, su víctima fue Mónaco, que no pudo doblegarlo y terminó cayendo.
Se sabe que las principales falencias del conjunto parisino están en la última línea, y los Rojo y Blanco casi consiguen abrir el marcador en el inicio del encuentro. Sofiane Diop recuperó y salió lanzado en velocidad, se la cedió a Wissam Ben Yedder que se la devolvió y el mediocampista remató al palo. Pero, el poderío del local se vio reflejado rápidamente. Djibril Sidibe derribó a Ángel Di María en el área y el árbitro sancionó penal. Kylian Mbappe fue el encargado de ejecutarlo y lo cambió por gol.
Después de los sobresaltos de los primeros minutos, el partido se estancó. Pasó poco y nada. La visita tuvo momentos en los que asfixió a su rival, pero falló en la definición. Sobre el final, Youssouf Fofana se equivocó y se la pasó a Lionel Messi, el argentino comandó el contraataque, habilitó a Mbappe y el delantero la clavó a un palo para sellar su doblete.
Durante la segunda parte, los minutos corrieron sin peligro en los arcos. Messi tuvo un mano a mano, pero su disparo se fue ancho. Por el otro lado, un cabezazo flojo de Guillermo Maripán y un tiro desde lejos de Aleksandr Golovin viajaron a las manos de Gianluigi Donnarumma sin complicaciones.
PSG continúa manteniendo la gran diferencia con sus perseguidores y va camino a recuperar la corona en el certamen doméstico. Mónaco se encuentra en el pelotón que lucha por entrar a las copas y esta derrota lo dejó afuera de los puestos que otorgan un boleto.