Un capítulo más de furia para PSG y su novela con la Albiceleste. En la práctica abierta del martes por la tarde en Ezeiza hubo una grata sorpresa para toda la República Argentina ya que Lionel Messi comenzó el entrenamiento a la par del grupo y luego, sí, se encargó de trabajar por separado para recuperarse totalmente de su lesión en la rodilla. La incógnita, claramente, será si llega al compromiso con Uruguay.
Una de las grandes dudas empezó a despejarse. Cuando llegaron al aeropuerto internacional y bajaron del avión los tres profesionales desde Francia, todo hacía indicar que sólo Ángel Di María estaría en condiciones para ser parte de las necesidades de Lionel Scaloni y su cuerpo técnico. Con Leandro Paredes totalmente descartado, las dudas pasaban sobre las posibilidades de ver a la «Pulga», en San Juan, contra Brasil. Y, por lo que se deslizó en el comienzo de la semana, hasta existen algunas chances de contar con su presencia en Montevideo frente a la Celeste.
Messi estuvo 20 minutos trabajando a la par de sus compañeros, se lo notó muy activo, sonriente, y enchufado con el objetivo. Hizo trabajos de pelota, actividades físicas, y luego, mientras los demás continuaron con sus tareas habituales, se retiró a hacer un entrenamiento diferenciado.
Si bien Scaloni no se refirió al respecto, al rosarino se lo vio bien aunque nadie haya querido arriesgar la situación de su rodilla. Los periodistas presentes en el complejo de AFA en Ezeiza no descartaron que el diez de la Selección Argentina esté un rato en cancha de Peñarol el venidero viernes mientras que otros se volcaron a confirmar que, frente a Brasil, seguramente sea titular en San Juan.