Las peleas entre el máximo goleador y la dirigencia, la novela del verano europeo que contó con otra frustrada venta al Real Madrid, y el inestable presente deportivo del Paris Saint-Germain lo llevaron a perderse el primer partido. En la segunda fecha, Luis Enrique lo llevó al banco de suplentes y cuando lo necesitó se dio cuenta de la importancia de Kylian Mbappé.
PSG dominaba ante Toulouse pero no pasaba del 0 a 0. Con 142 minutos sin marcas goles, incluyendo claramente el empate sin tantos del estreno ante Lorient, el campeón reinante de la elite francesa consiguió anotar gracias a los botines de su figura que ingresó apenas comenzado el segundo tiempo.
La visita tuvo un penal en el Stadium Municipal y fue Mbappé quien se encargó de la pena máxima. El gran anotador del Paris Saint-Germain puso el 1 a 0 que le dio algo de oxígeno a los de la capital para evitar, provisoriamente, otro empate que lo alejase del objetivo que es retener el título de la Ligue 1.
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