
Kylian Mbappé encendió alarmas durante la semifinal ante Marruecos requiriendo asistencia en dos oportunidades durante el complemento. Si bien el delantero no dejó la cancha, desde el estadio se lo notó visiblemente dolorido.
Dos fuertes entradas condicionaron el partido de Mbappé. Una de Amrabat, que no fue sancionada como infracción por el mexicano Ramos, y otra de Achraf Dari, que terminó con el delantero cambiando los botines.
Nuestro corresponsal en Al Bayt notó movimientos extraños por parte de la figura francesa, que se tocó reiteradas veces la zona afectada y mostró algunas complicaciones para caminar.
Eso sí, Mbappé no solo no dejó el campo sino que además lució impecable en jugadas de velocidad, y en contacto con el balón que favoreció el segundo gol de Francia.