Más conocido como ganar a lo Lepra

Este partido no se borrará de la memoria de todos los leprosos. No definió nada pero le metió un inflador anímico a Independiente Rivadavia para afrontar la recta final con la ilusión del ascenso. Son esos partidos de película o para escribir en un cuento.

Los Azules venían de un empate amargo con All Boys tras ir arriba 2-0 y recibieron a Atlético de Rafaela. Los primeros momentos no fueron buenos. Un planteo que empezó hacer agua en los pocos ataques de la Crema. La Lepra no encontró el manejo del mediocampo y la visita en cada ofensiva preocupó más de la cuenta.
A los 29 minutos Valdivia se coló entre los centrales y definió para marcar el primero. Antes había pasado poco y nada, salvo un remate desviado del Colo Martínez para el local y un disparo por arriba de Bieler.

La Lepra no se recompuso del golpe que otra vez Rafaela la asestó uno con un tiro de Parisi que pegó en el travesaño y en el rebote González la mandó adentro. En menos de cinco minutos Rafaela sorprendió con su efectividad para ponerse 2-0.

Era todo desconcierto en Independiente y sobre el final intentó descontar con un remate de Sánchez que se fue desviado.

En el complemento la Lepra salió más predispuesta y la Crema le empezó a costar en lo físico. Así llegaron jugadas de riesgo con Rébola como protagonista y un remate de Mayorga que respondió bien el arquero Pezzini.

Independiente empezó a empujar con centros que el grandote Quiroga ganó en la mayoría de las veces. Con esa receta vino un centro de Freytes y el 9 del Azul metió el frentazo para descontar a los 22.

Ese gol le abrió la puerta a la embestida del local, empujado por el aliento de su gente. Se fue quedando Rafaela y se agrandó la Lepra. A los 32 minutos Pezzini le tapó un remate al Colo Martínez y en el rebote Quiroga metió su doblete personal.

Ya el empate tenía olor a hazaña. Pero faltaba el capítulo final. En tiempo de descuento y con el último aliento cayó una pelota en el área desde un lateral y Ambrogio de media vuelta la metió por el hueco entre piernas propias y adversas para gritar el tercero con todo el alma.

Una noche épica de Independiente para seguir prendido arriba y no perderle pisada a Güemes que ya había ganado. Con tres fechas para el final, el Azul sacó garra y corazón para ganarle a la Crema y soñar con el ascenso. Más conocido en Mendoza como “ganar a lo Lepra”.

Acerca de Francisco Alí 20358 Articles
Nació un día después del gol del Diego a los ingleses pero llegó justo para el postre contra Alemania Federal. El fútbol es su vida. Escribe de la misma manera que juega: excelente. Por eso es crack. Los Piojos y Atlético Madrid son su debilidad. En 2005 fundó esta locura llamada Vermouth Deportivo.