El fútbol se pone de fiesta, sin dudas, cada vez que la pelota besa las redes en cualquier estadio. Sin embargo, y a partir de la intervención del VAR, el clásico de Francia se vio opacado en el arranque porque Benoît Bastien anuló los dos tantos que se anotaron en los primeros 20 minutos de partido.
Antes del cuarto de hora, PSG abría la cuenta a través de un desborde de Neymar que lanzó un buscapié y encontró a su compatriota, Luan Peres, que la metió contra su propia portería. No obstante, el árbitro se apoyó en la asistencia para informar que había offside del ex Barcelona.
A los 20 minutos fue Marsella quien desató la alegría en Stade Vélodrome. De una salida en falso de la visita, Pol Lirola mandó el centro desde el costado derecho y encontró a Arkadiusz Milik por el medio del arco que sacudió con un zurdazo y venció al costarricense, Keylor Navas. No obstante, Benoit Bastien se acomodó el auricular y las pantallas le informaron que el español arrancó la jugada en posición fuera de juego.
Goles son amores pero el árbitro se encargó de arruinar todo tipo de fiesta en Francia. Le Classique podría estar 1 a 1 porque las pelotas entraron pero la tecnología no quiso que sean aceptadas esas emociones. Y así empatan, pero 0 a 0 y con las gargantas secas.