
De los 32 mil habitantes de Zapala, uno de esos hijos pródigos de la riquisima tierra cuyana ha regresado con el pecho inflado y el oro en sus manos. Marcos Javier Acuña será nombrado ciudadano ilustre en su suelo natal y todo Neuquén estará de fiesta eterna por este campeón del mundo en Qatar 2022.
Nació en 1991 e hizo inferiores en Don Bosco. Sus cualidades lo llevaron a probar suerte en el fútbol grande de Buenos Aires pero tanto Boca, como River y San Lorenzo, lo rechazaron. Historias de superación existieron infinitas y esta ha sido una más de ellas aunque con un final muchísimo más feliz de lo esperado en su temprana juventud cuando finalmente optó por jugar en el ascenso de la República Argentina.
Recaló en el barrio de Caballito y fue Ferrocarril Oeste quien le abrió las puertas para mostrar su talento. Necesitó solamente de cuatro temporadas para saltar a uno de los clubes más importantes del país. Y en Racing empezó una nueva etapa que, en su primer año, lo coronó con un título de Primera División.
Era hora de dar el salto para el “Huevo” que se ganó un lugar en la Albiceleste. Jugó en el Sporting de Lisboa, luego pasó al Sevilla, y hasta con 27 años participó de Rusia 2018 con la Selección. Era uno de los tantos que tenían la espina francesa clavada después de aquellos octavos de final y que recién se la quitó el pasado domingo en Doha.
El año pasado fue campeón de América. En este 2022, en Qatar, lo fue a nivel mundial con Argentina. Logró dos títulos con su país, algo que muy pocos consiguieron a pesar de trayectorias extraordinarias. A todo lo obtenido le llegó algo más sentimental. Zapala, su pueblo natal, ese lugar de 32 mil habitantes lo declarará ciudadano ilustre.