Aston Villa ganaba con solvencia en Old Trafford y se acomodaba junto a Liverpool en la cima de la Premier League, sin embargo Manchester United sacó fuerzas de donde no parecía tenerlas y quebró su racha sin triunfos con gran 3 a 2.
El Boxing Day presentó dos historias en Old Trafford, una en cada tiempo, pasando del éxtasis de Aston Villa a una resurrección del Manchester United.
Aston Villa quebró la paridad del cero con algo de fortuna. El capitán John McGinn levantó el tiro libre desde la derecha que picó entre Onana y Watkins para inflar la red.
La apertura de los Villanos fue un golpe del que el United no pudo recuperarse, ni hablar cuando cinco minutos después McGinn volvió a levantar un tiro libre, esta vez córner, Lenglet la bajó y Leander Dendoncker corrigió con sutil taquito al 2-0.
El United intentó reaccionar en el tramo final, antes del descanso, y se acercó con un par de remates de Rashford.
Nada hacía pensar que Manchester United podría remontar, pero lo hizo, con mucho esfuerzo colectivo y un descollante Alejandro Garnacho.
El extremo avisó con un gol que fue, bien, anulado por fuera de juego. Pero se recompuso y tuvo revancha, recibiendo de Rashford y definiendo de derecha sobre la salida de Emiliano Martínez.
Y hubo más, ya que a veinte del final Garnacho apareció por el centro del ataque y sacó el zurdazo que, desvío mediante, venció a Dibu Martínez para el 2-2.
Manchester United se llenó de confianza, bue a buscarlo y lo encontró con una pelota parada. El balón quedó suelto y Rasmus Höjlund la capturó a puro olfato para meter un notable derechazo al 3-2.
Maravillosa victoria de Manchester United, que cortó una racha de cuatro partidos sin triunfos y 440 minutos sin goles.
Ten Hag respira, y el United espera por un 2024 mucho mejor.