Los Diablos Rojos perdían 2 a 0 cuando el reloj no marcaba ni siquiera cinco minutos. Sin embargo lograron reponerse y con Bruno Fernandes como líder deportivo se terminaron imponiendo por 3 a 2. Polémica en el penal del tercer gol
El Forest de Steve Cooper tuvo un tremendo inicio de partido. Taiwo Awoiyi anotó el primero a los dos minutos, aprovechando el adelantamiento de Manchester United, jugando un tiro de esquina, y ganándole con velocidad supersónica la cuerda a Rashford.
El nigeriano pisó el área ante un Onana que se resbalón sin poder reacción, y definió al 1-0. Enseguida, segundos después, Gibbs-White levantó el centro que Willy Boly conectó casi rebotando de cabeza al segundo.
Desde entonces Manchester United se lanzó con todo en búsqueda de la remontada, y Christian Eriksen le dio vida de inmediato definiendo en plena área al 2-1 antes del minuto veinte.
El United apoyó sus esperanzas en el partido de Bruno Fernandes, líder deportivo y espiritual del equipo. El capitán dominó con maestría un balón en el área y lo sirvió a posición de Casemiro, que en rápida maniobra definió al 2-2 en siete minutos del complemento.
Y con todo Manchester United buscando la victoria el gol que definió el partido terminó llegando con una jugada polémica.
Danilo siguió la marca de Rashford en el ingreso al área y Marcus se desplomó ante un toque tenue, casi inexistente. Attwell compró y cobró falta, una sanción exagerada ante la acción de fricción.
Nada le importo a Bruno, que con su jerarquía definió el penal al 3-2.
Nottingham recogió el guante y pisó el acelerador durante los minutos finales, pero no hubo tiempo para más.
Gran victoria de Manchester United, segunda en Old Trafford en esta Premier League.