El United fue muy superior, generó situaciones para golear y terminó moldeando un 2-0 que lo mantiene como la tercera fuerza de la Premier League. La alegría se opacó en el final por la lesión de Marcus Rashford, que preocupó a todos tras dejar la cancha.
Manchester United dominó de principio a fin en Old Trafford ante un Everton deslucido, nervioso, que podría finalizar la Fecha 30 de la Premier League en zona de descenso.
Jordan Pickford fue fundamental para sostener el cero en su arco, con dos grandes reacciones ante Marcus Rashford y Bruno Fernandes; en esta último dio rebote y Wan-Bissaka falló un gol insólito con el arco a su merced.
Everton, lejos de De Gea, tuvo su bala de plata con Ellis Simms pisando en soledad el área y definiendo apenas ancho. Fue la mejor del equipo.
Pero el United se fue al descanso en ventaja luego que Marcel Sabitzer filtre un muy buen pase para Scott McTominay, que sin dudar un segundo pisó el área y definió el merecido 1-0.
Ya en el complemento Los Diablos Rojos lograron estirar su diferencia, no sin antes padecer una vez más a Pickford, que respondió sobre el cabezazo de Bruno.
Todo se resolvería con un marcado error del capitán Toffee, Marcus Coleman, quien en su intento de controlar el balón lo dejó a merced de Marcus Rashford. El 10 tocó al centro y Anthony Martial definió al 2-0 final.
En la última, la noticia triste para United. Marcus Rashford dejó el campo con claros signos de lesión muscular, frenando su marcha en un ataque. Se espera parte oficial. Y se viene la Europa League.