Sheffield United fue un hueso duro de roer en Bramall Lane, allí donde su arquero Wes Foderingham tuvo grandes respuestas y la ayuda del poste para devolver un penal de Haaland. El noruego tuvo revancha, los Blades empataron agónicamente y Rodri lo ganó en el final.
Apenas tres fechas necesitó el tricampeón de la Premier League para asaltar la cima en solitario. Manchester City fue muy superior a Sheffield United, sin embargo los Blades tuvieron el coraje suficiente para sostener el cero durante buena parte del duelo.
Con Haaland y Julián Álvarez de arranque, el City tardó en encontrar espacios más allá de dominar la pelota y el terreno.
A diez del cierre Julián Álvarez sacó el centro que dio en la mano de John Egan, el juez no dudó en sancionar el claro penal y Erling Haaland cobró la boleta, pero su zurdazo estrelló contra el poste.
Ya en el complemento Kovasic dejó solo a Haaland y Julián Álvarez encontró un tiro esquinado, pero en ambas situaciones se lució Wes Foderingham, pieza clave de Sheffield.
El partido se quebró con la intervención de Jack Grealish, que armó una gran acción individual sobre vértice izquierdo del área y pinchó el balón que Erling Haaland cabeceó contra el arco desprotegido.
El 1-0 pareció dejar todo cocinado para City, sin embargo y a cinco minutos del final un arriesgado taco de Kyle Walker sobre la línea de fondo dejó a Sheffield en posición ofensiva; los Blades empujaron y Jayden Bogle cruzó el derechazo que sorprendió a Ederson.
Baldazo de agua helada para el City, pero el calor llegó tres minutos después, con un tremendo remate de Rodri en plena área que explotó a espaldas de Bramall.
Golazo del City para recuperar el resultado, el puntaje ideal y la cima de la Premier League.
Sheffield lo tuvo, pero falló. Manchester City tuvo premio a su esfuerzo, y ya sacó diferencias con el resto.