El campeón de UEFA volvió a derrotar al de Conmebol, esta vez con un aplastante 4 a 0 que le dio al Manchester City su primer título mundial de clubes. Fluminense recibió el primer gol antes del minuto, y no pudo nunca recuperarse.
No hubo final en Yeda. Si bien ambos equipos se mostraron competitivos, el 4-0 final refleja lo duro que fue todo para Fluminense.
Todo se explica desde el principio, de esa pelota que Marcelo despejó desde el lateral hasta la posición de Aké, quien sin oposición trasladó hasta puertas del área y definió contra el poste.
La redonda rebotó y quedó a merced de Julián Álvarez, quien de pecho empujó al 1-0 cuando el reloj marcaba 40 segundos.
Flu intentó recoger el guante pero apenas avisó con un desprendimiento de Cano, que estaba fuera de juego cuando recibió infracción por parte de Ederson. Era penal, pero antes de eso offside.
Y el City, calmo, encontró el segundo en su segundo remate a puerta. Phil Foden recibió por vértice izquierdo del área y sacó el pase bajo que Nino se metió involuntariamente contra propia puerta.
La suerte del campeón. Y sus buenas decisiones, como la da Ederson al quitarle un cabezazo a Jhon Arias.
Ya en el complemento Fluminense intentó mover su realidad desde el banco, pero terminó sucumbiendo ante el contexto.
Manchester City manejó el pulso con el resultado, y consumó goleada tras el centro bajo que Julián Álvarez para que Phil Foden ponga, ahora si, su nombre en el marcador.
Julián fue gran figura y lo ratificó firmando doblete en el adicionado, un amague en el área y el derechazo cruzado para el 4-0 final.
Manchester City campeón del Mundial de Clubes por primera vez. Fluminense pudo ser un rival de peso, pero todo se le fue de las manos demasiado rápido.