En su debut absoluto dentro del torneo el Manchester City fue superior al Urawa Red Diamonds y logró imprimirlo en el resultado con un autogol a minutos del descanso.
La jugada se gestó por banda derecha y terminó con Matheus sacando el centro bajo que Marius Hoibraten conectó involuntariamente contra propia puerta en el afán de despejar.
Sin ningún futbolista de Manchester City en el horizonte, el defensor noruego apuró su decisión y rubricó la desventaja para el equipo nipón.