Los Ciudadanos se impusieron sin grandes complicaciones ante el intenso Newcastle y, al menos por un rato, se pusieron a dos puntos del líder Arsenal. Foden, intratable, y Silva dieron forma al resultado.
Ganó bien Manchester City, aprovechando las dudas de un rival que supo ser animador de la Premier y ahora atraviesa un desencuentro con el triunfo.
El talento individual de Phil Foden rompió los moldes en quince minutos. El volante recibió en posición de wing y a pura gambeta se metió en el área, allí donde definió sobre la marca de Botman, cuyo cierre terminó impulsando la pelota contra la red.
Cuarto gol en tres partidos para Foden, todos desde su vuelta a la titularidad.
El 1-0 relajó al City, que siguió buscando, y abrió algunos interrogantes para las Urracas, que tuvieron voluntad ofensiva pero les faltó ese toque distintivo en la recta final de la cancha.
Sin ser arrollador, ni mucho menos, el Manchester dio la sensación de tener todo más o menos controlado y pudo estirar diferencias con un buen toqueteo que Bernardo Silva consumó con remate a gol en veinte del complemento.
Newcastle tuvo empuje como para descontar, pero le faltó precisión. Manchester City celebró una victoria cómoda aunque trabajada, lleva tres triunfos en fila por todas las competencias y ahora espera una mano (por no decir milagro deportivo) del Bournemouth, rival de Arsenal.