Los Citizens lucharon demasiado para romper todos los cerrojos defensivos del Aurinegro en la noche de Inglaterra. El equipo de «Pep» Guardiola derrotó por 2 a 1 a los de Renania del Norte en un partido que fue de menor a mayor por la segunda fecha de la Champions League.
Borussia Dortmund jugó, prácticamente, un partido perfecto que de todos modos de nada le sirvió. Apostó a la defensa, parecía duro de roer, pero claramente el potencial del Manchester City fue superior para doblegarlo en la recta final de la contienda.
Durante todo el primer tiempo, los Citizens no pudieron patear al arco. Muchas veces, con ocho rivales defendiendo en su propio área, las cosas se complicaron para los de «Pep» Guardiola. El Aurinegro tampoco creó peligro aunque sí tuvo una de Salih Özcan que fue a los guantes de Éderson.
La contienda en el Etihad Stadium tenía similitudes con una partida de ajedrez. Estudiándose por demás, el dueño de casa apostó en ofensiva y descuidó su retaguardia. Así, cuando iban 6 minutos, Marco Reus aprovechó una contra aunque quedó sin ángulo para ver cómo su remate se iba besando el segundo palo de Éderson.
La que no entró en ese momento, ingresó al rato. Giovanni Reyna se encargó de un córner y, el estadounidense, hizo viajar la pelota bien pasada. Allí Reus volvió a poner el esférico en órbita y, finalmente, Jude Bellingham conectó de cabeza para abrir la cuenta en el Reino Unido.
Los Citizens recién llegaron con verdadero peligro a los 21 minutos de la complementaria. Kevin De Bruyne rompió líneas con clase y el pase del belga dejó a Erling Haaland pisando el áera grande y sin marcas. No obstante, el noruego, remató desviado en un tiro que se fue cerca del caño izquierdo de Alexander Meyer.
Con un contricante abrochado por completo en defensa, metiendo candados y cerrojos por doquier, los de Guardiola no tuvieron más remedio que empatarlo con un zapatazo de afuera del área. John Stones sacudió con un derechazo desde la puerta del área grande que dejó sin respuesta a Meyer.
El Aurinegro continuó pegado en defensa y lo pagó carísimo porque, realmente, había jugado muy bien en todas sus líneas. Sin embargo, el hecho de darle espacios a los Citizens fue prácticamente un suicidio. Así, João Cancelo levantó un centro desde la izquieda y Haaland, con una pirueta aérea, sorprendió a todos para embocarla por el segundo palo y cumplir con la ley del ex.
Borussia Dortmund hizo méritos para llevarse algo para Alemania pero se quedó sin gasolina cerca del cierre y ante un rival que no perdona. Manchester City parecía que dejaba unidades en el camino, reaccionó a tiempo, y terminó celebrando un 2 a 1 que lo depositó como líder absoluto del grupo G de la Champions League.
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