MANCHESTER CITY 1 – TOTTENHAM 0: PARECE COSTUMBRE


Manchester City se consagró campeón por cuarta vez consecutiva de la Carabao Cup, logrando así el octavo en su historia e igualó al Liverpool como el más ganador de la competición. En un partido de gran dominio Celeste, los de Manchester se llevaron el triunfo por uno a cero.

El primer tiempo fue el más dominante del conjunto campeón, ante una defensa estática que se plantó y buscó salir de contraataque, los citizens tuvieron total posesión del balón. Los desbordes generados por fuera dejaron espacios adentro y eso lo aprovechó el conjunto de Guardiola, pero no logró efectivizar el disparo final. Ataques anchos y profundos fue la idea base de los celestes que, en cada oportunidad metieron pases verticales haciendo trabajar a la defensa de Tottenham.

Por el lado de los Spurs, su idea fue cerrarse en defensa y dejar al City mover la pelota, los defensores presionaron sólo al receptor del balón y los demás cerrados atrás con una 4-3-3 bien marcada. Cuando recuperaron el esférico, el ataque rápido fue su solución, las corridas de Lucas Moura y los pases de Gio Lo Celso fueron claves para la aproximación del equipo vestido de verde. El primer acto culminó cero a cero, con un City más activo y que tuvo dos ocasiones importantes donde casi llegan al gol.

Para el complemento, Tottenham inició mejor, pero le duró poco el dominio y volvió a ser el equipo defensivo del primer tiempo. Con pocas acciones en ambos lados, el único que movió sus fichas fue Ryan Mason, el joven entrenador (que debutó con una victoria 2-1 frente a Southampton) cambió al argentino por Sissoko, y al instante ingresó Bale en lugar de Lucas Moura. El cambio le sacó dinamismo a las pocas ocasiones de ataque del Tottenham, que no generó más nada luego de la salida de Gio y Lucas. A los 82 minutos luego de un centro Kevin De Bruyne, uno de los mejores jugadores del partido, Aymeric Laporte cabeceó el balón que ingresó por el palo izquierdo de un Lloris rendido, y los 4.000 espectadores citizens gritaron el gol del triunfo.

Así, Guardiola consigue su trigésimo título como entrenador (14 con Barcelona, 7 con Bayern Múnich, 9 con Manchester City) y se coloca en la tercera posición de la tabla de directores técnicos más ganadores de la historia, por detrás de los 32 de Mircea Lucescu y los 49 de Ferguson.