En un duelo parejo y de domino repartido, Mallorca y Girona igualaron 1 a 1 convirtiendo ambos goles en los últimos minutos de partido. El local abrió el marcador a tres del cierre, y la visita lo empató en el adicionado.
El empate que Mallorca y Girona construyeron Son Moix bien podría contarse de atrás para adelante.
En el último minuto reglamentario Girona se encontró con un penal a favor para empatar el duelo. Samu Sáiz cobró la boleta con impecable derechazo cruzado que dejó sin opciones a Rajkovic.
Poco antes, a tres de los noventa, el capitán de Mallorca Antonio Raíllo dominó de pecho un tiro desde la esquina izquierda y en plena área definió de zurda a gol.
Esa diferencia le caía bien a los que había ocurrido durante los minutos anteriores, donde Mallorca tuvo presencia en campo visitante y generó alguna que otra reacción por parte del golero Juan Carlos Martín.
Más atrás en el tiempo el partido había sido parejo, con situaciones repartidas y más insinuaciones que concreciones.
En definitiva el empate termina reflejando un duelo que pudo ser para cualquiera, y que tuvo en su final las postergadas emociones.