LUGANO 2 – CLAYPOLE 0: PIEL NARANJA

El Naranja, en el día de la madre, le regaló a su gente un triunfo de novela. Los dirigidos por Matías de Cicco y Pablo Viedma se impusieron por 2 a 0 frente al Tambero que llegaba a Tapiales con el sueño intacto de trepar a lo más alto de la tabla de posiciones en la Primera D. De esta manera, el dueño de casa sumó su segunda victoria al hilo en condición de local para empezar a alejarse de las profundidades en la tabla de posiciones.

Sin Santiago Kojro, una de sus principales figuras, Lugano debía recibir a un equipo que es sensación en la presente temporada. Claypole, que cayó en desafiliación el torneo pasado pero dicho desenlace quedó nulo por decisión de AFA, arribó al José Moraños bien temprano en la mañana dominical con el pecho bien inflado por la seguidilla de tres triunfos en fila. Sin embargo, los de Roque Drago se volvieron al sur del Gran Buenos Aires con las manos completamente vacías.

Fue la visita quien arrancó mejor en un primer tiempo donde primó el juego fuerte y la carencia de ideas. Hasta los 25 minutos de la etapa inicial las únicas dos llegadas habían sido del Tambero. Un zapatazo de César Fernández picó frente al rostro de Eduardo Vidacovich y se fue por arriba del travesaño. La otra ocasión se trató de un ensayo de chilena al cual Agustín Carrera no le pudo dar la dirección deseada. Desde ese entonces, el Naranja reaccionó y tomó la manija del juego.

Antes de irse al descanso, Lugano puso a prueba a Walter Romero. El «Pitu», pasada la media hora, evitó la caída de su valla tras un fortísimo remate de Juan Ignacio Molina. Más tarde, Rubén Domínguez, la figura del mediodía, corrió por banda izquierda y sacó un zapatazo que se fue besando el palo izquierdo del arco de Claypole. Y, antes del entretiempo, la pelota salió muy cerca del otro poste cuando por poco Pablo Vielma no la clavó desde afuera del área.

En la segunda parte, el Naranja se encontró con el gol en la primera situación clara de la complementaria. Vielma enganchó dentro del área y cuando encontró el hueco le pegó buscando el palo más lejano de Romero, ex arquero de Victoriano Arenas, para estampar el 1 a 0. Iban 14 minutos, al partido le quedaba media hora, pero el monólogo continuó siendo del dueño de casa que no le dio respiro a las aspiraciones del Tambero.

Entonces Lugano siguió yendo al ataque. A los 23 apareció justo Emanuel Díaz para soplarle lo que hubiese sido el segundo tanto de Vielma. Luego llegó Claypole con un cabezazo de Nerio Villarreal que devolvió el travesaño y allí se fugaron todos los sueños de la visita. La escuadra de De Cicco – Viedma apostó a ganador sin recluirse contra su propia portería.

Pasada la media hora llegó un centro de Santiago Marozzi. El tiro del «Tano» se fue cerrando y cayó por detrás del segundo palo en lo que hubiese sido un golazo del lateral derecho del Naranja. Sin embargo el festejo del local estaba al caer y fue a los 38 minutos cuando Domínguez conectó un centro atrás de Molina para inflar las redes. Un 2 a 0 que, a esa altura, era indiscutible e incluso pudo ser mayor aún pero el «Pitu» Romero se encargó de taparle un penal al moreno número once como para que la derrota no sea tan dolorosa para el Tambero.

Claypole, que de ganar quedaba como puntero en el campeonato de la Primera D, no supo aprovechar su buen arranque en el partido y se fue quedando con el correr de los minutos. Lugano, estudió el libreto y le salió a la perfección esta novela que no sólo terminó 2 a 0 sino que se trató de un gran regalo para el día de la madre de muchos jugadores que estuvieron presentes en Tapiales viendo la segunda victoria al hilo, de esta Piel Naranja, en el José Moraños.

Acerca de Marcelo Patroncini 24420 Articles
Nació en agosto de 1982. Leonino y soñador. Desde chico jugaba a ser periodista con la máquina de escribir que había en su casa. Amante del fútbol, la gastronomía y los viajes. En 2005 fundó Vermouth Deportivo junto a Fran Alí.