Patronato ganó sus primeros tres puntos bajo la conducción de Facundo Sava, volvió a ganar de local tras cinco fechas y lo hizo con un merecido triunfo por 2 a 1 ante un desconocido Unión de Santa Fe. El Patrón disfrutó de dos goles de Lucas Barrios (uno en cada tiempo) y el VAR volvió a decir presente con un penal para el local.
El equipo rojinegro madrugó al Tatengue en una desconcentración en defensa. Lucas Barrios quedó sin marca en el área, se acomodó y cruzó un remate rasante para romper la paridad. El Rojiblanco fue en busca del empate, sin embargo siempre le faltó ideas para complicar. Ni Mauro Luna Diale ni Gastón González supieron generar juego para los pasivos delanteros (Ramos y Peralta Bauer). Ni un tiro al arco de la visita en la etapa inicial que extrañó demasiado a su figura Jonathan Álvez.
El Patrón se transformó en una formación dañina para el Tate. Cada vez que atacó hizo peligrar el arco de Santiago Mele que se convirtió en el mejor de su equipo con una tapada clave ante Gabriel Gudiño. La diferencia se justificó con un trabajo más concentrado y activo del local.
Los dirigidos por Gustavo Munúa salieron a dominar la pelota pero no así en terreno ajeno. La visita volvió a mostrar falencias en ataque y el Patrón siempre estuvo al filo del segundo y más después de la expulsión de Emanuel Britez por doble amarilla.
El elenco del ‘Colorado’ jugó con más hambre que su rival y lo demostró en la entrega y la entereza. Lo pudo liquidar antes y lo hizo a cuatro del final después de un penal cobrado por Fernando Espinoza a través del VAR por una mano de Franco Calderón en el área. Lucas Barrios definió al palo contrario que Mele y sentenció una historia que siempre fue a favor del Rojinegro.
El Tate descontó en tiempo de descuento con un cabezazo de Matias Gallegos a la salida de un córner pero no le alcanzó para sumar un milagroso empate.
Fue victoria con justicia de Patronato ante un Unión que no se entregó hasta el final aunque mostró una versión pauperrima.