En su casa, bajo un calor infernal, sufrió y le costó mucho al equipo de Rubén Darío Insua doblegar a un aplicado Godoy Cruz pero lo hizo de penal, sancionado vía VAR, mediante Adam Bareiro para reflotar tras la caída en el sur ante Lanús.
San Lorenzo se hace fuerte en el Pedro Bidegain bajo el ala del Gallego. Acaso es un equipo que no le sobre demasiado recurso para embellecer ojos propios y ajenos pero cumple con la dosis homeopática para sacarse rivales. Godoy Cruz vino a hacer lo suyo (un equipo corto y rápido para la contra) en un clima muy caluroso. Rápido fue que Malcom Braida desbordó por izquierda y Andrés Vombergar no pudo facturar por poco. Pero eso fue apenas un espejismo de un primer tiempo que sacando pocas ocasiones dónde Diego Rodríguez ahogó el grito del cuervo, no sucedió demasiado.
En el complemento siguió igual el partido hasta que un despeje con mal timming del fondo Bodeguero y fue a parar a un tobillo local. Nazareno Arasa, juez del encuentro, no cobró nada y luego de varios minutos de discusión con la cabina fue a revisar la jugada. Cobró el penal y Bareiro, sin ocasiones hasta el momento, le pegó abajo al otro palo que se arrojó el Ruso. Insua y los suyos plancharon el partido al punto que no se juegue casi nada más. A Godoy le costó llevar peligro real al arco de Batalla y Boedo se quedó con tres puntos importantes.
En el resumen general costará encontrar mucho peligro y ocasiones pero de lo poco generado, todo fue de San Lorenzo que en Jalil Elías y Carlos Sánchez tuvo el tesón para sostenerse.