Si hay algo que está a la vista y no le gusta a Lionel Messi es salir reemplazado en un partido de fútbol. A ningún jugador le cae bien pero el argentino no está acostumbrado a ser modificado durante un juego. La estadística del rosarino con los cambios es sorprendente: según la empresa de estadísticas Opta, desde el 2010 hasta ayer, el rosarino jugó 371 encuentros por liga local de los cuales en 18 ha sido sustituido.
«Leo» salió 17 veces en 370 juegos (un poco menos del 5% del total) durante su extenso paso por Barcelona. Lo raro de su presente en Paris Saint-Germain es que solo ha jugado un cotejo como titular y debió salir por decisión del entrenador Mauricio Pochettino. La mitad de las 18 visitas al banco fueron por lesión lo que resalta y subraya aún más los números del crack albiceleste.
Un dato más: la última presentación en la que le tocó ser reemplazado (a los 20 minutos del segundo tiempo) fue en enero del 2021 (hace ocho meses) pero el entorno era totalmente distinto: el Blaugrana ganaba por 4 a 0 sobre el Granada con dos goles suyos.
«Tomamos la decisión de quitar a Leo Messi por una posible lesión en el futuro. Se acercan partidos importantes y hay que protegerlo. Son decisiones que tomamos por el equipo. Todo el mundo sabe que tenemos grandes jugadores, tenemos que tomar decisiones. A veces puede resultar atractivo. Le pregunté cómo estaba y me dijo: ‘Bien, no hay problema’. Eso es lo que nos dijimos el uno al otro. Todo el mundo sabe que es un gran jugador, pero tenemos cinco cambios y estamos para tomar decisiones», explicó el director técnico argentino tras la determinación a la media hora del complemento en la victoria por 2 a 1 ante Lyon.
Los números de Lionel Messi en relación a sus sustituciones son impactantes y marca en ciertos términos la bronca y el gesto de enojo del 30 del PSG después de su polémica salida en el Parque de los Príncipes.