Chelsea hizo el gasto pero West Ham metió el martillazo primero. Los Azules de Thomas Tuchel no lograban encaminar su rumbo hasta que los ingresados desde el banco dieron vuelta el partido.
Buscando su mejor versión marcha Chelsea en este inicio de temporada, y el duelo ante West Ham se presentaba como una buena medida ante uno de esos rivales que siempre tienen algo más para ofrecer.
Chelsea tuvo la pelota pero le costó encontrar la mejor forma de lastimar a un rival bien plantado, que necesitó menos tenencia para conseguir un peligro similar.
Y forzando el error se topó West Ham con la apertura, alcanzando los veinte del complemento. Mendy dejó viva la pelota tras un tiro de esquina, Rice apareció solo para meterla al corazón del área y allí el siempre despierto Michail Antonio empujó al 1-0.
Chelsea absorbió el golpe y Tuchel respondió con los ingresos de Chilwell y Havertz. Justamente el primero, Ben Chilwell, armó un unipersonal para el empate.
El inglés pivoteó de espaldas al arco, en plena área, la pelota que él mismo tomó para definir sobre Fabianski casi sin ángulo. Golazo.
Y el segundo fue del mismo Kai Havertz, con asistencia de Chilwell, definiendo dentro del área al 2-1.
El éxtasis local terminó mermando con un error de James en el retroceso. Mendy se jugó la ropa para evitar el mano a mano pero la pelota volvió a quedar suelta y esta vez fue Maxwel Cornet el que la metió. Sin embargo el VAR anuló la conquista por infracción sobre el arquero.
Ganó Chelsea uno de esos partidos que pueden marcar el rumbo.