Es inevitable pero no puede hablarse solamente del triunfo del Milrrayitas por 2 a 0 sobre el Tricolor cuando en la popular local hubo 117 detenidos tras una gresca que mantuvo la contienda interrumpida durante un cuarto de hora. Más allá de eso, el elenco de Gabriel Lobos y Luis Darío Pérez, fue superior a los de Pablo Vicó en lo estrictamente deportivo y sumaron tres puntos para mantener intacta la ilusión de meterse en el octogonal para buscar el segundo ascenso a Primera División.
Segunda derrota al hilo para Brown de Adrogué que ya lleva tres jornadas sin ganar y sin convertir goles. Los Andes se aprovechó del mal momento del rival y hasta hizo dos tantos en un mismo partido por primera vez en el torneo. Eso sí, el dueño de casa jugó una hora de reloj con un hombre de más por la terrible expulsión de Martín Minadevino que le aplicó una patada karateca en la cara a Gustavo Turraca.
El Milrrayitas arrancó de menor a mayor en el Eduardo Gallardón. Ni bien comenzaba la contienda lo tuvo el Tricolor con un certero remate por lo bajo de Leandro Garate que desvió con lo justo Maximiliano Gagliardo al tiro de esquina. Los de Lobos – Pérez proponían algo cada vez que el ex Deportivo Morón, Junior Mendieta, tocaba la caprichosa pero tampoco asustaban al ex Deportivo Maipú y Huracán, Martín Ríos.
Llegando al primer cuarto de hora se desató la barbarie. Ajena a Los Andes, claramente. Una enfermedad ya social de la cual deberían hacerse cargo los políticos de la República Argentina que enquistaron esta epidemia nefasta de luchas de poder sin educación. La policía echó a los violentos del cemento y detuvo a más de un centenar de individuos que empañaron la nublada tarde de Lomas de Zamora.
Después de las piñas, llegaron las patadas. Minadevino le entró cual Karate Kid a Turraca que quedó todo raspado en su rostro. Roja directa de parte de Bruno Bocca para el ex volante de Defensore de Belgrano y a partir de ese entonces empezó a marcar la diferencia el conjunto local. Por eso mismo, antes de irse al descanso, Fabricio Lenci superó al «Laucha» Ríos con un testazo de pique al suelo que terminó ingresando al arco con la ayuda del poste derecho del guardameta.
El Milrrayitas amplió la ventaja a los 15 minutos de la complementaria con la máxima que dos cabezazos en el área terminan siendo gol. Maximiliano García asistió nuevamente a Lenci que solo tuvo qu poner el cráneo para mandar la pelota al fondo del arco. Faltaba todavía media hora pero los de Vicó no reaccionaban bajo ningún concepto. Apenas algún destello de Ignacio Oroná en el Tricolor y no mucho más. El dueño de casa, que ya había hecho el negocio, pudo ampliar con un intento de Ezequiel Cérica pero «Pastelito» no supo definir en el mano a mano cuando ya se acababa el juego.
Brown de Adrogué dejó pasar otra chance de meterse entre los que estarían ingresando al Reducido y volvió a preocupar en su falta de potencial ofensivo. Los Andes ganó 2 a 0, se acerca lentamente también al octogonal, y por primera vez cantó victoria haciendo dos goles en noventa minutos. La tranquiladad estuvo dentro de la cancha porque lo que pasó afuera es realmente preocupante y nada tiene que ver el fútbol con ello.