Atlético Madrid perdió la gran chance de despegarse en el Grupo A con un empate con sabor a poco por 1-1 con el Lokomotiv en Moscú. El Aleti quedó «Loko» por sus enésimas chances en el complemento y la falta de gol para liquidar un encuentro que dominó de principio a fin.
Parecía que la historia se simplicaba a los 18 del primer tiempo con un gran cabezazo de Jose María Giménez pero el VAR le quitó esa ventaja siete minutos después: supuesta mano de Héctor Herrera revisada por la herramienta arbitral y gol de penal de Anton Miranchuk. Chau ventaja y a remar otra vez.
El segundo tiempo fue un monólogo. Los rusos se metieron atrás y el Colchonero llegó una y otra vez al arco de Guilherme que se convirtió en figura con el correr de los minutos. No hubo caso: la floja puntería y las atajadas del guardameta impidieron que los tres puntos viajaran a Madrid.
El Grupo A está abierto y la igualdad no le cayó tan bien al Atlético del Cholo Simeone. El Rojiblanco mereció más pero en el fútbol hay que ganar y no merecer tanto.