Las bajas en La Gloria no cesaban y, para sumarle algo de suspenso, uno de los pilares de la defensa sufrió una apendicitis que requirió internvención quirúrgica a una semana de las semifinales por el segundo ascenso a la elite del fútbol argentino. Lo que sucedió después ha sido desopilante.
Ezequiel Parnisari, ahora operado con éxito, no podía tolerar que luego debía guardar reposo. El ex Agropecuario de Carlos Casares no soportaba estar en una cama de un centro médico sabiendo que todos sus compañeros irían a dejar la vida en un campo de juego para lograr el boleto a la Liga Profesional. ¿Qué hizo? Sí, se escapó.
Digno de una película o una serie de Netflix, cuando Parnisari se enteró que tenía apendicitis y no podía salir del hospital, huyó. «Tengo que jugar la semifinal, no me pueden operar» contó la mujer del defensor que después de varios llamados por parte de la familia recapacitó y regresó al nosocomio.