En el primer punto de la serie de cuartos de final de la Liga Nacional de Básquet, San Lorenzo recibió a Boca en el Roberto Pando y brindaron un muy buen partido que se lo terminó llevando el Azulgrana por 70 a 65. Fueron detalles los que decidieron al ganador, pero como de costumbre, en el tercer cuarto fue donde el Cuervo sacó la mayor diferencia. Marcos Mata fue el goleador de juego con 19 puntos mientras que Jasiel Rivero fue el máximo anotador Xeneize con 15.
El mejor de la fase regular venía de barrer su serie de octavos de final. Si bien es cierto que tuvo que trabajar demasiado para vencer en los tres encuentros a Hispano Americano, lo logró y se guardó unos días para descansar, y además recuperar algunas piezas como Fjellerup, y acelerar la recuperación de Tucker. Por su parte, Boca definió su suerte el viernes pasado, en donde derrotó a Estudiantes de Concordia en el quinto juego, y accedió a los cuartos de final con esa inyección anímica importante.
En el primer cuarto el juego fue por demás parejo, más allá de un arranque prometedor con dos bombas de Eric Flor que abrieron el marcador a favor de la visita 0-6. Sin embargo, esa fue la máxima lograda por Boca en el encuentro, y si bien se mantuvo un rato largo arriba, no pudo despegarse. Por su parte, el Cuervo sin Tucker, y con Fjellerup apenas recuperado, casi que no rotó en esos primeros 10 minutos. La generación de juego de Aguirre (4 asistencias en el parcial) sumado a los puntos de los extranjeros comenzaron a hacer crecer el tanteador del lado local, mientras que en la visita que se fue arriba 16-15, el goleo fue bien repartido.
En el inicio del segundo cuarto, Sims sufrió un golpe en el pómulo derecho, y tuvo que dejar la cancha (no volvió a ingresar), pero su lugar lo tomó Fjellerup, que terminó siendo muy importante aportando siete puntos (3/3 en tiros de campo). Las defensas de ambos eran lo mejor del juego, en donde Boca se mantenía arriba liderado por las asistencias de Konsztadt, y los siete puntos de Rivero y los tres de Flor (complicado con tres faltas). Pero a falta de tres minutos para el descanso, el Cuervo metió un parcial de 9-4, dio vuelta la historia y se fue al entretiempo arriba por 35 a 32.
No es ninguna novedad que en el tercer cuarto es donde San Lorenzo se siente más cómodo, y una vez más lo demostró. Con un Anthony muy importante en la defensa, y sumado a la poca efectividad del Xeneize en el parcial (6 canastas en 18 intentos), el Cuervo comenzó a estirar la diferencia, en donde alcanzó una máxima de 12 puntos. A falta de tres minutos para el cierre del cuarto, Boca ajustó su defensa, y logró controlar un poco más la ofensiva Azulgrana y recortar la diferencia a 57-46 de cara a los últimos 10 minutos.
En ese último cuarto, la diferencia se acortó lentamente. El Ciclón estuvo casi tres minutos sin convertir, estancado en 57, y esto lo aprovechó la visita con seis puntos seguidos. Pero en esos últimos siete minutos fue Vildoza el que tomó la posta en un local con signos de cansancio (Aguirre jugó todo el encuentro y Mata 36 minutos). El base cordobés aportó 11 puntos, todos sus puntos en el juego, y sacó adelante el marcador, volviendo a estirar la brecha a nueve, aprovechando los errores en ofensivas del Xeneize. Esa diferencia se achicó en el final a cinco, pero lejos estuvieron los de La Ribera de arrebatar el triunfo.
Final en el Roberto Pando. San Lorenzo se quedó con el primer punto de la serie, en juego muy igualado, donde supo sacar la diferencia necesaria en los momentos claves, y mantenerla en donde las cosas no salían. Para el segundo juego, recuperaría una pieza clave como Tucker y habrá que ver qué pasa con Sims, si se recupera del golpe en el pómulo que hasta en un momento se llegó a pensar que podía ser una fisura. Por parte de Boca no tiene tiempo para lamentarse ya que debe dar vuelta la página e intentar ganar el jueves el segundo punto para intentar robar la localía, y ver si puede llegar a los partidos en La Bombonerita con la serie igualada