LNB | OBRAS 79 – HISPANO 81: LE ROBÓ EL INVICTO

El Tachero venía alardeando un invicto de local desde que arrancó la Liga 18/19. El Celeste, por su parte, venía de ganarle a Libertad en Sunchales y quería seguir dulce de visitante. En un encuentro con altibajos, en el que Obras siguió extrañando a su exfigura, Maurice Kemp, el visitante se mantuvo casi todo el encuentro al frente y se lo terminó llevando para Río Gallegos, con invicto y todo.

El comienzo del partido no fue para nada el soñado por el Aurinegro. Apenas pasada la mitad del primer cuarto, Hispano ya llevaba una diferencia de 9 puntos. Obras tuvo entonces una remontada que lo colocó a dos puntos y lo puso de vuelta en partido. 11-13. Hure rompió la sequía de más de dos minutos de su equipo con un triple, el primero de la noche. A partir de ahí el local sumaría de la mano de Dixon y desde la línea de libres. El encuentro estaba 15-18, pero sobre el final del tiempo, cuando ya se prendían las luces rojas del tablero, Carlos Buemo consiguió unos últimos 2 puntos para los Celestes. 15-20.

A diferencia de su antecesor, el segundo chico empezó con sequía de parte de los dos equipos. Holton rompió el 0 después de más de un minuto con un doble. Hubo que esperar otro minuto más para ver la redonda ingresar al aro nuevamente. Esta vez proveniente de la mano de Barral, a continuación de una de sus clásicas penetraciones. Scott se cargó de faltas en dos jugadas consecutivas, una marcando a Holton en un contraataque y la otra para cortar una penetración de Barral. Esto lo hizo acreedor de un boleto a salir de la cancha, y a la silla del banco de suplentes le correspondió un puñetazo de frustración. El partido se volvió de ida y vuelta. Dos puntos en un lado de la cancha eran correspondidos por dos puntos en el otro. Cuando esta rutina se rompió fue para el lado de los de Río Gallegos. La diferencia llegó a 7 y Gregorio Martínez pidió tiempo muerto. A la vuelta Hure marcó su tercer triple del partido y, tras una recuperación de Morrison, Buemo igualó la diferencia máxima del cuarto anterior (9) convirtiendo una bandeja. En los tablones del Templo del rock se podía ecuchar “Movete, Obras movete”. Hispano pidió un tiempo más y Obrás hizo lo propio. De cualquier manera, la diferencia seguiría siendo la misma cuando los equipos encararon el vestuario. El lumínico marcaba 36-43.

El primer período de la segunda mitad vería el renacer de Obras para volver a entrar en el partido. Los visitantes se refugiaron en el liderazgo de Hure, el empuje de Tabarez y el tesón de Scott en el poste bajo. Obras jugó algunas buenas combinaciones, Zurbriggen con Anderson, Barral y sus penetraciones, Anderson sumando rebotes ofensivos. Finalmente, después de un episodio que derivó en una curiosa falta técnica a Richiotti, Obras empató el encuentro sobre el final del chico. La cosa estaba 58-58.

Lo que sucedió en los primeros minutos del último cuarto fue todo lo contrario al anterior. Si había esperanza para el local parecía desvanecerse. Hure seguía muy firme en sus asistencias y corridas al aro. Hispano logró sacar una diferencia de 9 puntos. El Tachero tuvo una semi recuperación: se arrimó a 6 con una bandeja de Anderson y los de Santa Cruz pidieron tiempo muerto para que no pasara a mayores. No puedo asegurarlo, pero Gregorio Martínez debe haber utilizado bien su minuto de diálogo con los jugadores. Obras salió a comerse a su rival y se colocó a 3. Pero en los Celestes apareció Tabarez encarando el aro rodeado por Anderson y Zurbriggen que lo encerraron como un sándwich. La naranja llegó a buen destino igualmente, como también el tiro de bonificación. 2 + 1. Scott tuvo su momento con dos batallas seguidas ganadas en el poste bajo. Las dos sumaron puntos importantes para su equipo. Pero parecía que al Tachero no se lo podía dar por muerto. En un arrebato, Barral inició un contraataque, se frenó antes de la línea de 3 puntos, tiró y sumó. Obras estaba a 2. Faltando 40 segundos, Anderson consiguió agarrar un rebote de un tiro propio y dijo “a uno”, como en el juego de cartas. Lo que pasó después fue lo siguiente: Hure consigue una falta cuando se le acababa el reloj de posición y convierte uno de los dos tiros. La diferencia era de 2. Martínez pidió tiempo muerto y decidió planear una jugada de 3 puntos para quedarse con el partido. El encargado de llevar a cabo el tiro terminó siendo Venegas, que marró. Paletta agarró el rebote y recibió una falta para que no se agotara el reloj. Convirtió los dos tiros y estiró la diferencia a más de una posesión. Martínez pidió otro tiempo pero ya estaba todo sentenciado. Sería victoria visitante por 81 a 79.

A Hispano le toca seguir de gira y el domingo se enfrentará a Peñarol en Mar del Plata. Obras, por su parte, jugará recién de vuelta el viernes que viene, cuando reciba a Quilmes de MDQ en el Templo del Rock.

 Por: Julián Roux // @GotoRoux